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En Burjassot arraigaron dos de las fábricas más importantes del núcleo valenciano durante finales del siglo XIX y principios del XX; 1885, La Ceramo, (camino de Burjassot) fábrica de mayólicas hispano-moriscas, y ya en el siglo XX, la fábrica de azulejos “Valencia Industrial” de los Hermanos Bayarri. Antonio Bayarri Tamarit fue ceramista y se formó en la fábrica de mosaicos Nolla. En 1905 construyó en Burjassot una fábrica con el nombre de Antonio Bayarri Hnos.

Pionera a España en la producción de ladrillos con la técnica, arista o tubo, (sistema belga) fue la fábrica de Antonio Bayarri, conocida a partir de 1913 y fundada en 1894 con la marca de “Valencia Industrial, S.A.”. Las instalaciones de esta industria, que debieron ser modélicas, estaban situadas desde finales del siglo XIX en Burjassot; y al  igual que otras fábricas de ladrillos importantes de los alrededores, contaba con un despacho en el centro de la ciudad de Valencia, en la primera época en la  calle Pintor Sorolla, 15.

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“Azulejos Antonio Bayarri Hermanos” de Burjassot. Estación del Norte. jdiesarnal.com  

Se titulaba fábrica de azulejos de porcelana en la publicidad de 1911, con especialidad en trabajos artísticos y su sede social estaba en la calle Pintor Sorolla 29, anteriormente en el número 15,  de Valencia. Los fundadores deseaban iniciar una producción de azulejería de tipo inglés, de barnizados y colores de la mejor calidad, que se destacara de lo fabricado en España, por lo que contrataron a Francisco Quer Selves. Éste, sabadellense de amplia experiencia previa adquirida en Saint-Vallier (Drôme) y técnico muy avanzado, consiguió paralizar la importación de ladrillos ingleses. En 1910 la dirección artística ya estaba en manos de Muñoz Dueñas de quien se destacó su calidad en las obras presentadas en el Primer Salón Nacional de Arquitectura y también la producción presentada en la Exposición Nacional de Arte Decorativo de 1911, en la que las representaciones se mueven entre un delicado diseño propio inspirado en la ilustración gráfica como vemos en las series de los meses del año, paisajes o trabajos del campo, de las que algunas parecen realizadas sobre imagen fotográfica, así como otros temas naturalistas, tratados con realismo pictoralísta como el retrato de Árabe, presentadas todas en la Exposición Nacional de Artes Decorativas de 1911.

Corren tiempos de paz, un inmenso cielo azul sonríe a la mañana y lanza soplos de brisa para extender la fragancia de los naranjos en flor. El dulce perfume del azahar, que ahora inunda mis sentidos, junto al acre de la pólvora, que se respira en tiempos de fallas, son los aromas de mi madurez y los que me hacen sentir viva y vibrar de placer.

Desde lo alto de la pared donde me hallo, antes sentía el bullicio de la cantina que me mantenía  distraída todas las horas del día;  la algarabía de las voces, el entrechocar de las cucharas, tazas y platillos de desayunos y meriendas, los pasos apresurados en busca de ese tren que no se debía perder, los abrazos y sonoros besos de fugaces despedidas y de reencuentros interminables, junto al eterno jolgorio de la chiquillería, hacían de este lugar un espacio lleno de historias mundanas, de recuerdos queridos y que, en un futuro, seguro conformarán nuestra Historia.

Algo ha cambiado durante estos años transcurridos; desde ese lejano pasado este rincón se ha abierto ahora a andares sosegados, a silencios y susurros muestra de admiración y respeto. El espacio ha quedado vacío de sillas de madera y de mesitas de mármol y forja como si se quisiera acrecentar, aún más si cabe, la belleza de las flores, los paisajes, las guirnaldas y los colores del Modernismo en su más amplia expresión o la de los símbolos que definen a este trocito de tierra, a nuestra Comunidad Valenciana de orillas del Mediterráneo, y que han convertido a mi humilde persona en embajadora de aquellos tiempos en esta nueva Valencia cosmopolita y elegante.

Me llamo Josefina Momblanch Llopis y soy la valenciana, vestida con traje de indumentaria valenciana, que aparece retratada en el mosaico de la antigua cantina de la Estación del Norte de Valencia, hoy llamada Sala de los Mosaicos”. Fuente: ValenciaBonita.es

Francisco Quer, cuando fue director de Hermanos Bayarri, optimizó la preparación de la tierra introduciendo la limpieza, la trituración y la molienda mecánicas con la ayuda de molinos de bolas, algunos de sistema Reissmann, tamices y humectadores, así como silos de almacenaje.

En cuanto al material utilizado, seguía siendo mayoritariamente la pasta calcáreo-ferruginosa frente a mejores materias primas, a base de caolines, de uso generalizado en la industria alemana, francesa, inglesa o belga. Sin embargo, fábricas como Hermanos Bayarri, Valencia Industrial (Burjassot), usaron pasta blanca de calidad con arcillas y caolines de Villar del Arzobispo y Nolla había desarrollado el gres blanco teñido en masa para sus productos.

Quer fue una persona con formación elevada y amplios conocimientos, utiliza la denominación de “Azulejos de Valencia” para designar a los de pasta calcárea.

En los años finales del siglo XIX se extendió el modernismo como un movimiento estético renovador. En la sociedad catalana se asoció pronto a la vanguardia burguesa y a la corriente de la Renaixença, y algo parecido aunque de menor calado, pasó también en Valencia. Grupos como el Rat Penat defendieron ya en el siglo XIX una recuperación de las tradiciones autóctonas desde una posición culturalista y regionalista, incluso cantonalista según los enunciados de Constantí Llombart, uno de sus fundadores. Promovieron concursos poéticos y literarios como los Jocs Florals y militaban en ellos jóvenes más preocupados por cuestiones estéticas como Manuel González Martí quien en dos publicaciones que fundó, Arte Moderno y Valencia Artística, intentó difundir el modernismo.

Dentro del modernismo esteticista encontramos en Burjassot (Valencia Industrial), entre otros. Una tendencia decorativista se asentó en modelos tomados de la ilustración gráfica, tratados con superposición de colores planos, complementarios, separados por marcadas líneas, muy efectistas, esta técnica se utilizó en algunas fábricas con producto de calidad, como La Valencia Industrial. Hacia finales de la década de los años veinte se introdujeron repertorios Déco, temas cubistas, elementos extraídos de la ilustración gráfica e incluso del cómic.

El regionalismo o casticismo, a través del neorrococó, el neorrenacimiento y otros revivalismos, en parte impulsados por el novecentismo o por ideales regeneracionistas, se difundieron desde la segunda década del siglo, como en la decoración de la cafetería de la Estación del Norte por Gregorio Muñoz Dueñas de la empresa Valencia Industrial.

La fábrica de Antonio Bayarri fue la gran triunfadora de la Exposición Regional Valenciana de 1909; y así lo puso de manifiesto la crítica especializada a la hora de valorar las aportaciones más destacadas que allí se presentaron: “Es precisamente [el desarrollo artístico] lo que ha conseguido el fabricante de azulejos policromos. Su autor, el Sr. Bayarri, expone sus productos en un pabellón aislado que no dudamos en considerar como la joya de la Exposición, lo que no es asombroso si se tienen en cuenta que el proyecto es de Muñoz Dueñas, decorador concienzudo y exquisito. Bayarri muestra en este pabellón admirables resultados, a los cuales se puede llegar cuando se une a un gusto artístico en la elección de los proyectos una técnica industrial perfecta y refinada” ¹

El Pabellón de Antonio Bayarri, concurría en la sección “Cerámica y Construcción”. Este pabellón se encontraba al lado del Palacio de Fomento. Era una de las instalaciones privadas de más aspiración artística de la Exposición. Todo el edificio estaba rodeado de hermosas columnas y decorado con azulejos modernistas y mayólicas fabricadas en esta empresa con referencias iconográficas de templo griego, y hechas a partir de modelos de Mariano Benlliure.

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“Casa Bayarri, Valencia (España). Presenta riquísima variedad en azulejos y mayólicas que por su calidad y riqueza de esmaltes, son comparables á los mejores y más renombrados de fábricas extranjeras. Despacho: Pintor Sorolla 15. Fábrica: camino de Burjasot.”. Guía y Catalogo Oficial, Exposición Regional Valenciana 1909. (190-191).

Por la calidad de sus productos, se aplicaron en la mejor arquitectura pública valenciana del momento por ejemplo en la Estación del Norte (1907-1917), y en  el Mercado de Colon (1914-1917), la importancia de la fábrica “Valencia Industrial” consiste, en el hecho que  sirvió de referente y estímulo porque después del éxito conseguido en la Exposición Regional Valenciana de 1909 otras empresas de cerámica -principalmente de Manises- comenzaron a producir ladrillos de pasta blanca con decoración de relieve, arista o tubo; técnica también conocida en  aquella época como “sistema belga”, en alusión al país de origen.

En la Estación del Norte, de la mano de Mongrell y el distinguido pintor-ceramista Gregorio Muñoz Dueñas encontramos en el bar cafetería un ambiente regionalista que hay que contemplar como un reflejo de un hecho muy común en las estaciones de ferrocarril de la época: la de enseñar al viajero que llega de otros lugares el ambiente cultural, las riquezas agrícolas comerciales e industriales del lugar. Contemplamos a las típicas valencianas vestidas con el traje regional que aparecen pintadas en unos paneles en la fachada y unos hermosos paneles cerámicos en los que se representan distintos ambientes del paisaje valenciano: la Albufera, la barraca, las flores, el Micalet, las huertas o la naranja (motivo decorativo emblemático). Estos paneles fueron realizados por Muñoz Dueñas en la casa “Azulejos Antonio Bayarri Hnos” fábrica situada en la entrada de Burjassot.

En el artículo sobre la “Cerámica farmacéutica: apuntes para su estudio” de Ciro Benito del Caño; Rafael Roldán y Guerrero, Madrid. (1928). En el apartado “Cerámica española”, cita: “…En Burjasot, Bayarri se dedica a ladrillos placas decorativos y azulejos de perfecto estilo…”. (308)

La lámina I de “Cerámica farmacéutica”, aparece una pieza de los Hermanos Bayarri, con el número 7.

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Lámina I, nº 7: Lebes con reflejos metálicos dorados. Hermanos Bayarri (294)

Patente de invención 23619

  1. Antonio Bayarri Tamarit (Valencia).

Solicita patente de invención “Un producto industrial consistente en ladrillos y azulejos perfeccionados y biselados de todas formas y dimensiones para revestimientos de fachadas, chapeados, pisos y otras aplicaciones propias”.

No puesta en práctica.²

Valencia Industrial  Sociedad Anónima continuación de la fábrica de los Hermanos Bayarri (ya consta con esta denominación en 1932), antes dirigida por Francisco Quer, que desarrolló una producción azulejera de carácter artístico sobre pasta blanca. Incorporó el “entubat”, traído por el técnico francés o belga Mr. Mariote. En sus primeros tiempos pertenecieron a la sección artística el escultor Vicente Navarro, los decoradores José Ferrer, Gaspar Polo. Arturo Almar debutó en ella como pintor en 1912, [hay dudas sobre nombre exacto de este pintor. Podría tratarse de Agustín Almar Alió, fue un pintor retratista que utilizó en cerámica una técnica de grisalla fotográfica (técnica de esmalte que permite por medio de la aplicación de un esmalte blanquecino, en diferentes espesores sobre un fondo oscuro, la obtención de un claroscuro y de esta manera modelar la forma dándole la ilusión óptica de tridimensión) con un uso magistral de aerógrafo; método utilizado en los plafones cerámicos publicitarios] y que Muñoz Dueñas fue su primer director artístico, al tiempo que fundador y primer director de la Escuela de Cerámica de Manises y profesor de la Escuela de la Moncloa, cargo que ocupaba cuando falleció en Madrid en 1930. Juan Bautista Alós fue el segundo director artístico de la misma, siendo sucedido por Manuel Montoro. De su producción, y fechados en la tercera década del siglo, se conocen los paneles de la fachada de la farmacia A. Nicolau de Alicante y del Centro de Específicos, Sueros y Vacunas en la calle del Trench de Valencia. El procedimiento de decoración del entubado, desconocido entonces aquí, fue una novedad que, debido a la belleza de los esmaltes y a la perfección con que se ejecutaba, se puso de moda, y durante varios años la fábrica no daba abasto a tanta demanda de chapados, carteles, rótulos, fachadas y otros objetos de carácter artístico.

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Foto aérea de Burjassot realizada por el ejército estadounidense 1945-1946.  Serie A

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La fábrica Bayarri Hnos o Valencia Industrial, continuó con Juan Bautista Molins, Valencia Artística e Industrial, ubicada en la calle Valencia, 29 de Burjassot. La exposición y venta estaba junto a Palacio del Marqués de Dos Aguas, en la Rinconada de García Sanchís.

En las dos primeras décadas del siglo XX, la fábrica de Bautista Molíns,  “Industrial Valencia”, decoró buen número de tiendas de Madrid, hoy desaparecidas, incluso parte de la red del Metro madrileño.

“Siguiendo el gusto por las formas cerámicas, Juan Bautista Molíns fundó en Valencia una nueva fábrica ” Valencia Industrial”, que mantuvo las formas y decoración de la anterior fábrica de Burjasot, dedicada a producir placas cerámicas de tipo inglés de pasta blanca, con motivos que recordaban los tradicionales valencianos.

En la década de los años veinte tuvo un importante auge, por los numerosos encargos que se iban sucediendo dentro y fuera de la región, hasta 1957, que tuvo que cerrar, según afirma Juan Bautista, por razones económicas vendiéndose los terrenos que ocupaba la fábrica como solares.

Los encargos para revestir fachadas comerciales llegaron a través de un representante o directamente, con previas indicaciones de los motivos o escenas que debían cubrir los azulejos.

Actualmente, el hijo de Juan Bautista Molíns sigue la tradición familiar, pero desde una tienda de cerámica en la calle de Sorní 26, adquiriendo los azulejos y piezas de distintas fábricas valencianas, para después ponerlos a la venta.

Muchas han sido las fachadas con revestimientos cerámicos que han visto desaparecer estos cuadros azulejeros por la labor de la demoledora piqueta; esperemos que los establecimientos que hoy conservan esta manifestación artística, tratada de menor, no sigan el ejemplo del encorsetamiento marmóreo que en amplias zonas ha llegado a tener la ciudad”. ³

“Otro ejemplo de difusión de la cerámica de Juan Bautista Molins,  se encontraba en la derribada estación del Vasco, en Oviedo «Entre los dos andenes, se extendían un total de 29 grandes paneles publicitarios de azulejería (aproximadamente 360 x 135 cm. cada uno), provenientes de la fábrica valenciana de Juan Bautista Molins Valencia Industrial, creados entre los años 1906 -fecha de la inauguración de la estación- y 1930. Sin duda, una obra que hoy sería única en España, y que daba idea clara de los productos ofertados en la Asturias de principios de siglo: SOMBRERERÍA ALBIÑANA, MANTEQUERÍAS ARIAS, JABÓN LAGARTO Y VASCONIA, GENERAL ELECTRIC,..”

Artículo en el ABC del 7 de agosto de 1914, “Valencia, la Naturaleza y el Arte. VII”, donde se menciona a Bayarri Hermanos y a Valencia Industrial.

Javier Martínez Santamaría

Associació Cultural Templers de Burjassot©

Bibliografía:

¹ Amós Salvador Carreras; Ricardo Agrasot (Leoncio Miguel, Madrid, 1909): Exposición Regional de Valencia. 31.

² Estall i Poles, Vicent. (1997).  LOS PRIVILEGIOS Y LAS PATENTES DE INVENCIÓN O DE INTRODUCCIÓN EN LA EVOLUCIÓN TECNOLÓGICA DE LA INDUSTRIA AZULEJERA ESPAÑOLA DURANTE EL SIGLO XIX. 3ª Ponencia. Museo del Azulejo de Onda.  66

Sánchez Romero, M. Á. (2010). La Industria Valenciana en torno a la Exposición Regional de 1909 (Doctoral dissertation). 185-350.

³ 3 Vaqueria 3, Villa de Madrid. Ayuntamiento de Madrid, (2001). Servicio de Gestión Editorial. Gabinete Técnico del Ayuntamiento de Madrid. 18

⁴ P 209. Daniel Zuloaga y las artes decorativas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Abraham Rubio Celad. BOLETIN DEL REAL INSTITUTO DE ESTUDIOS ASTURIANOS N° 158. Julio-Diciembre 2002.

Arciniega, Luis. (2009). La Estación del Norte, 7-8.

X Bienal Internacional de Cerámica (2011). Manises, Catálogo.  Ayuntamiento de Manises- Museo de Cerámica. 113-114.

Benaches Mifsud, C. (1994). El realismo en la cerámica azulejera de Ismael Blat. Saitabi. 267 – 268.

Ciro Benito del Caño; Rafael Roldán y Guerrero. (1928).  Cerámica farmacéutica : apuntes para su estudio. 294, 308.

Conesa, J. C. (2009). La cerámica valenciana apuntes para una síntesis. Asociación Valenciana de Cerámica. 156, 267.

 

 

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