Puertos romanos en el Reino de Valencia

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Todo el litoral del reino de Valencia fue frecuentado desde el primer milenio antes de nuestra Era por los navegantes griegos. El objetivo primario del comercio era los metales que se cambiaban por productos cerámicos y objetos ornamentales. Los cartagineses pretendieron hacerse con el control de este comercio en el siglo III a.C. mediante la fundación de Cartílago Nora -Cartagena-, que se convirtió en el mayor centro exportador de la plata procedente de la comarca de Linares y también en un gran puerto militar. Estrabón -III.4.8-, en el libro III de su Geografía, informa que la costa ibérica desde Cartagena hasta el Norte, es pobre en puertos, Sin embargo, algunos están bien localizados,  aunque no están excavados.

Sección del Itinerario de Antonino Pio, 197-217 d.C. Fuente

Valentia se instaló en un promontorio elevado, junto al río Turia, en medio del tramo final de una llanura aluvial. Aunque la zona ocupada por esta urbe antigua se halla a unos 4 km. del mar, en el momento de la fundación estaría a solo unos 2 km: concretamente a unos 3.000 pasos (Plinio, Naturalis Historia III, 20). Hace 2200 años la topografía de esta área litoral sería muy diferente.

El lago de la Albufera sería mucho más grande que en la actualidad, de modo y manera que llegaría a tocar los límites de la primera ciudad, e incluso la rodearía, formando un todo continuo con los marjales que aún subsisten al norte de Valencia, y que llegarían a enlazar con los de la zona de Sagunt y Almenara, 30 km. más al norte. Este espacio lagunar, en su conjunto, abarcaría el extenso tramo de costa baja actualmente ocupado por la provincia de Valencia y la parte meridional de la de Castellón.

El paisaje que rodearía a la ciudad romana estaría dominado por toda una serie de accidentes acuáticos, desde el cauce de un río a varios canales, marjales y un lago muy cercano y más grande. Esta ubicación presentaría algunos inconvenientes, pero también ofrecería no pocas ventajas, como serían la mejora de su capacidad defensiva y, especialmente, facilitar las comunicaciones por vía marítima. Entornos naturales semejantes los encontramos en otras fundaciones romanas del s. II a.C., como Aquileia, en el norte de Italia, o Narbo Martius, al sur de las Galias.

Un elemento básico para la creación de este paisaje fue el río Turia, que con sus aportes hídricos alimentaba las lagunas y barrancos, y con sus aportes sedimentarios iría modificando continuamente la fisonomía del territorio. Una aceleración en el ritmo de estos procesos deposicionales  a partir del momento de la fundación de Valentia, y del subsiguiente aumento de la explotación de los recursos agrícolas y forestales con la introducción del sistema económico romano. Recientes y profundos sondeos bajo los puentes medievales de la Trinitat y Serrans han constatado que la profundidad del lecho fluvial en época romana sería mucho mayor que la que se podría imaginar, al haberse llegado a 3m. de hondo sin que se hubiera alcanzado los niveles islámicos.

En la época romana, la topografía del lugar donde se instaló la ciudad de este momento se puede resumir diciendo que era una terraza aluvial, que formaba una zona elevada sobre su entorno inmediato. Este pequeño montículo era de forma alargada, de unos 400 por 300 m., abarcando entre 10 y 12 hectáreas, con su eje largo de norte a sur. En un principio pudo ser una isla, aunque cabe la opción que fuera una península. De hecho, la orografía actual de la zona ocupada por la antigua ciudad y sus alrededores, aun permite descubrir algunos de los trazos topográficos originales, lo que, unido a los datos arqueológicos, permite reconstruir los rasgos físicos fundamentales de la época romana.

8

Valentia republicana e imperial con los canales que la rodeaban. Lacomba, A. R. I. La fundación de Valentia: historia, arqueología, ritos, basureros y cabañas. In Cira p. 63.

4-la-nave-oneraria-giunge-in-porto

Nave oneraria llega a puerto. Necrópolis de “Portus”, desembocadura del Tiber, antiguo puerto de Roma. Fuente

En el periodo romano, el cauce del Turia estaría a mayor profundidad y, como el río aún no estaba sangrado por la red de azudes, canales, acequias y molinos, que se fue creando posteriormente, ni retenido por embalses, debió ser bastante más caudaloso y permitir, sin excesivos problemas, la comunicación directa con el mar, situado por entonces a solo 2 km. Aunque hay que tener en cuenta que su calado debió ser poco profundo, por lo que el tráfico fluvial lo realizarían pequeñas embarcaciones, que contactarían, ya en el mar, con las grandes naves onerarias (hace referencia a un tipo de barco de transporte, no sólo comercial sino también militar de la Antigua Roma).

Se han hallado dos zonas donde tendrían lugar estas tareas de intercambio de mercancías entre los grandes barcos marítimos y las pequeñas embarcaciones fluviales. Una se encuentra a casi 6 km. al norte de la desembocadura tradicional del Turia, frente al barrio de la Malvarrosa, emplazamiento que ya fue usado en un momento tan antiguo como los inicios del s. V a.C., y solo vuelto a frecuentar a partir de mediados del s. II a.C., coincidiendo con la fundación de la ciudad. El otro desembarcadero se sitúa a unos 5 km. Al sur del río, frente a El Saler, donde se documenta con claridad el inicio de su actividad a partir del momento mismo del nacimiento de Valentia a mediados del s. II a.C.

Las evidencias y referencias de la existencia de un puerto o muelle marítimo en la antigüedad son nulas. El lugar ocupado por el barrio portuario actual, sólo fue tal a partir del siglo XIII, cuando se constata fehacientemente la creación de El Grau, que durante muchos siglos fue un embarcadero con muelles de madera. Para la etapa islámica hay alguna información sobre la existencia de alguna clase de lugar de amarre en el litoral, o simplemente de una zona en la que los barcos se ponían en seco sobre la arena.

Para este periodo inicial, sin embargo, no se conocen estructuras constructivas que se puedan relacionar con una instalación portuaria clara. En la zona norte, junto al río, en la excavación de la calle Conde de Trenor 13-14 y 11, donde en 1997 y 1999, respectivamente, se localizó un pequeño puerto fluvial de la etapa imperial, son muy pocos los restos que quedaron de la etapa anterior, arrasados en gran parte por las construcciones de la época imperial.

Captura de pantalla (503)

Pero sin ninguna duda, el hallazgo más importante de carácter portuario lo han proporcionado las sencillas y evidentes construcciones de las excavaciones de la calle Conde de Trenor 13-14, junto al viejo cauce del Turia, por detrás de las Torres de Serrans. Su estado de conservación no fue muy bueno, al estar muy afectados por los cimientos de edificios de la época  medieval y moderna. Sin embargo, se detectaron los rasgos esenciales de una pequeña instalación portuaria junto a uno de los canales del Turia, el que ceñía a la ciudad por su parte norte.

3.png

Ribera, A. (2007). Valencia romana, puerto fluvial y marítimo. Instalaciones portuarias y vocación comercial. Historia del puerto de Valencia. p 37.

Otros puertos  de la Costa Levantina Ibérica:

Puerto de Sagunto:

El puerto de Sagunto era más conocido por las referencias de los textos antiguos que por sus restos arqueológicos; sin embargo, los últimos hallazgos arqueológicos en el Grau Vell han permitido delimitar con mayor precisión su extensión, que ha sido estimada en más de cien hectáreas.

En el siglo VII a.C. debía contar con un buen puerto, como se desprende de una carta de esa fecha hallada en Ampurias, que menciona la ciudad. De esta carta se deduce que los griegos tenían agentes comerciales en la ciudad, que era un importante centro de comercio marítimo.

Portus Sucrone.  Cullera. Valencia. (Sucro=río Júcar)

Este puerto esta mencionado en el Ravennate (Anónimo de Rávena o Ravennate 304,7 es una lista de lugares y ciudades en el siglo VII d.C.), en la Tarda Antigüedad, al Sur de Valencia, en el tramo de la calzada litoral que se separaba de la Vía Augusta en dirección a la costa y a Hemeroscopion (Denia), pero no se tienen más datos de él.

Anónimo de Ravena o Ravennate.  Llobregat Conesa, E. A. (1983). Relectura del Ravennate: dos calzadas, una mansión inexistente y otros datos de la geografía antigua del País Valenciano. Lucentum, II (1983); p 228.

Portus Ilicitanus. Santa Pola,  Alicante.

En el Portus Ilicitanus se encontraba una fábrica de salazón, cuya conserva se exportaría a través del puerto y era el centro de dos importantes rutas marítimas, Una partía de la Bética y bordeando la costa mediterránea, llegaba al Portus para dirigirse a Ostia, puerto de Roma, a través del Estrecho de Bonifacio. Los barcos que hacían esta ruta llevaban a Roma productos béticos y volvían cargados de productos itálicos, La segunda ruta costeaba el litoral levantino, abasteciendo de productos béticos, principalmente de aceite cosechado entre Hispalis y Córdoba, el levante ibérico, la costa catalana y el Sur de la Galia. Los navíos de ida transportaban aceite bético y volvían cargados de cerámica sudgálica y del vino de la Tarraconense. El Portus Ilicitanus era la parada obligatoria de encuentro entre las dos vías comerciales, como lo indica la abundancia de ánforas para el transporte de aceite y salazones procedentes de la Bética y del vino de la Tarraconense. La ciudad sufrió una importante remodelación en el siglo III. El Portus Ilicitanus se mantuvo activo durante nueve siglos, del siglo V a.C. al siglo IV, con períodos de mayor o menor auge.

El puerto de Hemeroscopion. Denia, Alicante.

Hemeroscopion es, muy posiblemente, Denia. La mencionan el poeta de finales del siglo IV Avieno y Estaban de Bizancio. El nombre griego significa «atalaya divina», significado que encaja muy bien en el actual Montgó, donde existía un santuario dedicado a la Artemis efesia, cuyo culto introdujeron los colonos focenses en Occidente.

El geógrafo griego Estrabón, en el libro III de su Geografía identifica a Hemeroscopion con Dianium. Según este autor, “Sertorio estableció allí su base marítima. Es un lugar bien defendido y apto para nido de piratas. De lejos era visible para los que se acercaban navegando. En sus cercanías había buenas minas de hierro”. En el Montgó se han descubierto murallas datadas entre los siglos II y I a.C., que encajan bien en el citado párrafo de Estrabón de ser Hemeroscopion un lugar bien defendido. Por el puerto se exportaría el hierro de los alrededores. En este puerto debió Sertorio recibir la embajada que Mitrídates, rey del Ponto, le envió. Desde este puerto partieron para visitar a Mitrídates el general Marco Mario y sus consejeros, los dos Lucios, Magio y Faunio.

 

Javier Martínez Santamaría

Associació Cultural Templers de Burjassot©

 

Bibliografía:

Blázquez Martínez, J. M. (2007). Puertos de la España Romana. Lugares de encuentro: puertos estaciones y aeropuertos, Madrid, pp 39-49.

Lacomba, A. R. I. La fundación de Valentia: historia, arqueología, ritos, basureros y cabañas. In Cira pp. 61-85.

Llobregat Conesa, E. A. (1983). Relectura del Ravennate: dos calzadas, una mansión inexistente y otros datos de la geografía antigua del País Valenciano. Lucentum, II (1983); pp. 225-242.

Ribera, A. (2007). Valencia romana, puerto fluvial y marítimo. Instalaciones portuarias y vocación comercial. Historia del puerto de Valencia, 35-43.

 

 

Valencia 1683. Doble Real de molinillo

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , ,

LA CECA DE VALENCIA

Existen referencias a la acuñación de moneda desde el periodo romano. Cinco ciudades valencianas emitieron moneda con leyenda en latín: Saguntum, Valentia que acuño monedas de bronce con la leyenda “VALENTIA”,  Saitabi, Gili e Ilici, durante la república Gili/Kili (centro ibérico de los Villares en Caudete de las Fuentes) y Saitabi (Játiva) utilizaron una tipología ibérica, mientras que Saguntum y Valentia acuñaron con una clara influencia romana. En el periodo imperial sólo Saguntum e Ilici  (Elche) emitieron moneda durante los reinados de Augusto y de Tiberio.

Gili kili

Moneda de cobre de Gili/Kili, bilingüe (latín e íbero). Siglo II a.C. Hesperia. Banco de datos de lenguas Paleohispánicas. Numismática

En época Visigoda, al ser Valencia una importante sede episcopal durante el siglo VI, debemos recordar que se  celebró un sínodo, concilio, siendo obispo Justiniano (521-548), al que asistieron siete obispos, que debían pertenecer a la provincia cartaginense. (muchas fuentes lo citan como el Concilio de Lérida porque finalizó en esa ciudad aunque el inicio y la mayoría de las deliberaciones se realizaron en Valencia) Sus acuñaciones pertenecen al periodo de los reyes visigodos Suintila (621-631), Chintila (636-639), Ervigio (680-687), Égica (687-702) y Égica/Witiza (698-710), todas las monedas acuñadas en oro.

 

Izquierda: “Las acuñaciones reales visigodas” p 1272. Derecha: Monograma de la ceca de Valencia en época visigoda

La única moneda del periodo visigodo; encontrada a día de hoy,  donde aparece impresa la leyenda “VALENTIA” es un Triente de Suintila. Suintila asestó el golpe de gracia a la provincia bizantina de Spania, conquistando y arrasando su capital,  Cartagena en el 625.

Triente svinthila valentia

Triente de Suintila. Leyendas: anverso,  +SVINTHILA REX. Reverso, VALENTIA PIVS. Ambas “S” invertidas. Biblioteca Histórica, Universitat de València.

En los inicios  del dominio musulmán (a partir de la segunda mitad siglo VII d.C.) usaron las monedas de sus predecesores, eliminando los símbolos cristianos más llamativos. ´Abd al-Rahmån I (756-788) fue el que introdujo el patrón plata basado en el dirhem y ´Abd al-Rahmån III (929-961 d. C.) introduce el sistema bimetálico en la península ibérica, comenzándose a acuñar el dinar de oro en la al-Andalus.

La crisis que condujo, en el 1031, a la desaparición y hundimiento del Califato omeya de Córdoba supuso la división de su extenso territorio trayendo consigo la aparición de distintos estados independientes denominados reinos de taifas.

Las primeras acuñaciones que se conocen en la taifa de Valencia corresponden a los dos eslavos Mubårak y Muzaffar (1011-1020). Estos dos antiguos libertos acuñaron moneda reconociendo siempre al califa hammudí Alí Ibn Hammud, del que eran representantes locales. Todas las monedas conocidas acuñadas en el periodo correspondiente al gobierno de Mubárak y Muzaffar son dirhemes con un peso que oscila entre los 2,76 y los 3 gramos y con un alto contenido en plata. Tras la muerte de Mubårak y Muzaffar transcurrirá un periodo de veinte años hasta que vuelva a aparecer moneda acuñada en Valencia.

´Abd Al-´Aziz (1021-1065 d. C. Constructor del Palacio Real de Valencia), comenzará de nuevo a acuñar moneda, aunque siempre lo hará a nombre del falso califa Hisám II, ya que acuñando moneda en su nombre legitimaba y consolidaba también su propio poder.

moros 1

moros 2

Algunos de los monogramas de la ceca musulmana de Valencia. “Las acuñaciones monetarias en la taifa de Valencia”, pp 102 y 110.

Durante los primeros reinos de taifas (1011-1094), la acuñación de moneda en Valencia fue discontinua. En el breve periodo cristiano del Cid (1094-1102), aunque tenia  potestad para acuñar moneda debio aprovechar el numerario circulante.

En el imperio Almorávide (1102-1147), en los segundos reinos de taifas (1145-1203), el imperio Almohade (1121-1269) y los terceros reinos de taifas (1224-1233), persiste la misma problemática, la discontinuidad en el funcionamiento de la ceca de Valencia.

Vcia 1105

Ceca: Balinsiya (Valencia)
Fecha: 499H / 1105 d.C
Gobernante: Yusuf ibn Tasfin (480-500H / 1087-I074 d.C)
En la última línea del anverso aparece el nombre del emir heredero (al-amir AIi)
MTC López. Revisión del conjunto de dinares almorávides de la Loma de la Buitrera (Jaén). Arqueología y Territorio Medieval, 2014. p 242.

Es a partir de la conquista cristiana cuando la fabricación monetaria fue más regular y las fuentes son más abundantes. El rey Jaime I inició la acuñación en Valencia en 1247 y consolidó esta actividad en 1270, concediendo una serie de privilegios especiales a los monederos, funcionarios reales que trabajaban en la ceca. En las centurias posteriores esta actividad se generalizó, convirtiéndose en un elemento clave a la hora de comprender la historia económica y financiera del Reino de Valencia durante todo el periodo foral.

La primera referencia documentada de la ceca de Valencia en època cristiana que se conoce es un contrato de arrendamiento de un edificio en la calle Calatrava a Andrés Catalá, regente de la ceca real, en el año 1472.

Las instalaciones contaban con una zona comercial destinada a la entrada de metales, una fundición para plata y otra para oro, así como con talleres para fabricar cospeles y acuñar moneda. A principios del siglo XVI, la ceca se trasladó en diversas ocasiones, teniendo constancia de su instalación en un edificio de la Plaza de Villarrasa. Posteriormente, en 1556, se trasladó a la calle Zaragoza y en 1577 estaba ubicada en la calle que iba de Roteros al Carmen. A finales del siglo XVII se trasladó a dos manzanas de la iglesia de Santa Catalina, dando incluso nombre a alguna de las calles de la ciudad, como la calle del forn de la seca, última ubicación conocida de la misma. Sin embargo, carecemos de vestigios ya que esta calle desapareció en la segunda mitad del siglo XIX, fruto de las reformas urbanísticas que dieron lugar a la apertura de la calle de la Paz.

Con Felipe V, la ceca de Valencia vio muy debilitada su actividad, hasta el punto de desaparecer en 1748. Sólo de manera ocasional volvió a acuñarse moneda en Valencia con Fernando VII, pero a través de una nueva institución establecida ex profeso en 1810.

CARLOS II

Las acuñaciones de plata que Carlos II el Hechizado (1661-1700) realizó en la ceca de Valencia suponen una continuidad respecto a los tipos y valores emitidos por su antecesor Felipe IV. Durante este reinado se llevaron a cabo emisiones en los tres metales, oro (escudos o mitjos doblons), plata (dihuités) y vellón – plata y cobre (dineros menudos, menuts o diners del ramet). Las acuñaciones se realizaban en un taller que se encontraba emplazado durante el periodo que nos ocupa a dos manzanas de la iglesia de Santa Catalina, en las confluencias de las actuales calles de la Paz y Lluís Vives. El principal cargo era el de Mestre de la seca, ocupado por Luís Escrivá. Junto a éste, se tiene constancia de la existencia del escribano, encargado de anotar y asentar todas las entradas y salidas de metal, el entallador o Maestro de cuños (grabador de cuños), el Mestre de fundició, ensayador, balanzario o pesador, guardas, pesadores de afinar, obreros y monederos (marcador o cunyador).

Al final del reinado destaca la figura de Pedro Tomás, personaje destacado como Lloctinent de la seca, el cual había desempeñado diferentes cargos dentro de la fábrica como encargado del batiment del velló, y apareciendo además en distintos documentos como arrendador de las acuñaciones de plata y vellón.

Las primeras acuñaciones de reales de plata, llamados dihuités en Valencia por su valor de dieciocho dineros, en el reinado de Carlos II fueron realizadas en el año 1681 y continuaban la talla de 103 piezas por marco. A partir de 1682 se produjo un aumento de la misma, elevándose hasta las 110 piezas, debido al encarecimiento del precio de la plata según consta en la Real Carta de 13 de mayo de 1682. Desde 1693 y hasta finalizar el reinado la talla se incrementó hasta las 115 piezas por marco. Se estima un peso para el marco de plata en Valencia de 237,988 g, es decir, prácticamente de 238 g, nos proporciona un peso teórico para el dihuité de:

Hasta 1681  Talla 103 piezas:  2,31 g

1682-92        Talla 110 piezas:  2,16 g

1693-99        Talla 115 piezas:  2,06 g

Los primeros dihuités emitidos por Carlos II del año 1681 fueron realizados a martillo, sistema que continuó utilizándose hasta el final del reinado con la excepción de unas escasas emisiones realizadas por el sistema de molinillo.

ACUÑACIONES A MOLINO (1682-1683)

Carlos II, a petición de la ciudad de Valencia en el año 1682 y en un intento de frenar el descontento popular producido por el recorte de las piezas, autorizó la puesta en marcha en la ceca de Valencia de un sistema de fabricación más moderno, el molinillo o acuñación a rodillo, sistema con el cual únicamente se realizaron piezas de plata, dihuités y doblons de 3 sous o dobles reales. Este sistema había sido introducido en España por Felipe II en la ceca de Segovia en 1583, conocida desde entonces como Real Ingenio de Segovia. El sistema de acuñación a rodillo consistía en la estampación de los motivos de la moneda en una lámina de metal (riel) al hacerla pasar entre dos cuños-rodillos en los que estaban grabados anverso y reverso de la moneda y que eran accionados mediante un sistema de ruedas hidráulicas, por tracción humana o animal.

1

Molino de sangre, es decir, impulsado por fuerza animal (Encyclopédie méthodique de Panckoucke, 1784).

Para la instalación de la nueva maquinaria hubo que hacer ampliaciones en el edificio de la ceca, llegándose incluso a utilizar el patio para batir el vellón. Las acuñaciones empezaron el 13 de noviembre de 1682, poniendo el virrey de su propia mano la primera plata en el crisol para su fundición, en presencia del Maestro de la ceca, Luís Escrivá, del maestro de fundición, Jerónimo Vivas, de Onofre Esquerdo, síndico del Secreto, del Mestre Racional y de Pau Lor.

Por Real Carta al Virrey se ordena la suspensión de la fabricación a molino y que las monedas que se habían fabricado mediante este sistema fueran refundidas para realizar nuevos dihuités de cuño (a martillo), indicando un volumen fabricado de 165.000 libras. En un cuaderno fechado el 15 de Julio de 1683 empiezan a anotarse las entradas de plata de molinillo a la ceca para su refundición.

EL DOBLE REAL DE 1683

Únicamente se conoce un ejemplar de doble real acuñado a molino perteneciente al reinado de Carlos II (lote 489). Este valor dejó de acuñarse en Valencia durante los primeros años del reinado de Felipe III. Al contrario de las emisiones de reales a molino, no se tiene constancia documental de la realización de dobles reales, por lo que una vez más la moneda se convierte en sí misma en un documento histórico de primer orden.

Javier Martínez Santamaría

Associació Cultural Templers de Burjassot©

Bibliografía:

Dozy, R. (1984). Historia de los musulmanes de España. Libros I y II (Vol. 1). Turner.

i Lacomba, A. R. (2008). La ciudad de Valencia durante el periodo visigodo. Zona arqueológica, (9), 303-320.

Lerga, R. L. G., & Sánchez, A. R. (2003). Las acuñaciones monetarias en la Taifa de Valencia (s. XI). Arse: Boletín anual del Centro Arqueológico Saguntino, (37), 93-124.

SENDRA IBÁÑEZ, J. A. (2008). LAS ACUÑACIONES DE PLATA EN VALENCIA DURANTE EL REINADO DE CARLOS II. Archivo de Prehistoria Levantina, 27. pp 339-360.

Williams, J. G. (2005). Las acuñaciones reales visigodas. In XIII Congreso Internacional de Numismática, Madrid, 2003: actas-proceedings-actes (pp. 1269-1279). Ministerio de Cultura.

https://dieciochenos.wordpress.com/2017/05/28/coleccion-baucis-x-f-calico-1987/

Historia para los no iniciados. Cronología del Reino de Valencia

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Edad de Hierro en el Reino de Valencia: (Protohistoria)

Periodo Íbero:

  • Hierro Antiguo: VIII – V a. C (a. C: antes de Cristo)
  • Segunda Edad de Hierro: V – II a. C

SOLANA  DE  LAS  PILILLAS, siglos VII – V a. C. [Aldea de Los Duques (Requena-Valencia)] Lagares para la elaboración y almacenamiento de vino

EL  MOLÓN, siglos VII – I a. C. En la  carretera que une las localidades de Camporrobles (Valencia) y Mira (Cuenca). Poblado fortificado.

EL CASTELLAR DE LA MECA, siglos VI – I a. C. Carretera de Ayora (Valencia) y Alpera (Albacete). Poblado fortificado.

EL PUNTAL DELS LLOPS, siglo IV a. C. Olocau (Valencia). Fortín o atalaya.

CASTELLET  DE  BERNABÉ, siglo IV a. C. Entre Lliria y Alcublas- Valencia. Residencia de una familia de la elite edetana, que convivía con un grupo de familias dependientes, destinado a la explotación agraria y ganadera.

LA  BASTIDA  DE  LES  ALCUSSES, siglo IV a. C. Moixent (Valencia). Poblado Íbero Cotestano.

EL  PUIG, siglo IV a. C. Situado en la meseta de El Puig, un estratégico cerro junto al barranco de la Batalla que domina desde el sur la partida de “la Canal”. Se accede desde la carretera que une Alcoi con Alicante. Poblado.

LA  ILLETA  DELS  BANYETS, siglos IV y III a. C. Se sitúa en una antigua península que quedó separada de la costa a causa de un terremoto, en una fecha incierta, en la que se destruiría y erosionaría la parte que la unía a la tierra. Se accede desde la torre vigía del pueblo de El Campello (Alicante). Varios edificios, templos, almacenes y viviendas.

 

Edeta

Territorio de Edeta, Valencia. Cebrian Fernandez, R. (1999), El uso epigráfico y hábitos formales en el ámbito funerario de Edeta. Quad. Preh. Arq. Cast. 20. p. 288, Fuente

EDETA, siglos VI – II a. C. Desde finales del siglo V a.C. esta ciudad, de 10 ha (hectárea) de extensión, ejerció el control político y económico de un amplio territorio en el que se diseminaban las aldeas y caseríos dedicados a la explotación de recursos agrícolas y ganaderos. Este espacio quedaba delimitado por una red defensiva de fortines situados en la Sierra de la Calderona, que mantenían contacto visual entre ellos y con la ciudad. El yacimiento presenta un complejo urbanismo que se adapta al fuerte desnivel del terreno. Las viviendas, construidas sobre amplias terrazas siguiendo las curvas de nivel, presentan su muro posterior adosado a la pared rocosa de la montaña. Si bien las calles que se abren delante de sus fachadas son muy amplias, las perpendiculares a éstas son muy estrechas (incluso presentan escaleras para salvar los desniveles).

Para dibujar este territorio debemos analizar el registro arqueológico y los confusos textos antiguos. Según este registro, entre finales del siglo V y el primer cuarto del siglo II a.C., Kelin/Gili/Kili (ciudad íbera “La Carencia” a tres kilómetros de Turis) y Arse (Sagunto) aparecerían como ciudades independientes de la Edetania, siendo capitales de un territorio, en el que dominarían un conjunto de poblados, caseríos, fortines y atalayas que mantendrían relaciones económicas entre ellos y con otras ciudades ibéricas; con una identidad propia visible en la iconografía, los estilos cerámicos y en la red fronteriza propia visible. A partir del primer cuarto del siglo II a.C. es muy posible que la Edetania dominara un territorio mayor que incluiría a las ciudades anteriormente denominadas, con la paradoja de que Arse sería la ciudad que acuñará moneda y no Edeta (Almagro Gorbea, M., Arteaga, O., Ruiz Mata, D. y otros. (2001), Protohistoria de la península Ibérica. Ariel Prehistoria. p 265).

Disponemos de cierta información sobre los edetanos en las fuentes romanas, algunas de estas fuentes señalaban que el territorio edetano pudo alcanzar el valle del rio Júcar, tras el cual, según Plinio, comenzaba la Edetania aunque Ptolomeo los localizaba más al norte del Júcar. Para Estrabón la Costetania, que abarcaba Alicante y Murcia, pertenecería a la Edetania llegando desde la desembocadura del Ebro y hasta el cabo de Palos. No es descartable que estos territorios estuvieran dominados políticamente por Edeta dominando a Ilercavones y Costetanos. En las fuentes romanas aparece Edecón, rey de Edeta, ante el general romano Escipión para que le devolviera sus familiares secuestrados por los cartagineses, al parecer Edecón sería un rey de gran influencia, reconocido por muchos príncipes como la cabeza de un gran linaje, por lo que se interpretó que o bien dominó un gran territorio, o más bien, que ante periodo de conflicto los pueblos iberos se unieran bajo su dirección. Ptolomeo defendió que la Edetania llegó a extenderse hasta la actual Zaragoza, otros autores difieren  de esto, ya que piensa que esa zona la ocupan los sedetanos. Muchos autores de fuentes antiguas como Livio, Plinio y Estrabón identifican a estos dos pueblos como el mismo. También sitúan al norte de Sagunto en la cuenca del rio mijares aparecen los ilercavones quienes tendrán su centro en la desembocadura del Ebro. (Ruiz, A. (2008),  “Iberos” en F. Gracia Alonso (Coord.) y otros De Iberia a Hispania. Ariel Prehistoria. p 738).

Santuario Oracular de Mura, siglo I d.C. Lliria, se trata de una construcción suburbana que excedería el carácter local constituida por un templo, en el que una sacerdotisa practicaría augurios y adivinaciones con la ayuda de un oráculo, y un recinto termal doble. El promotor de esta obra arquitectónica, que data de la época de Domiciano, fue el senador consular Marcus Cornelius Nigrinus, una de las personalidades más ricas y con mayor poder político de los últimos años del siglo I d.C.

LA SERRETA, siglos III ó II a. C. Alcoi (Alicante), Cerámica Íbera y  lámina de plomo con escritura íbera.

– Valentia romana.

Fundada en el 138 a.C, en el periodo republicano.

-75 a.C. Destrucción de Valencia debido a la primera guerra civil romana que enfrentó a Pompeyo y Sertorio. Fue refundada en época de Octavio Augusto (27 a.C – 14 d.C) con el rango de colonia, más que una refundación fue una serie de remodelaciones sobre los restos anteriores.

El dominio romano finalizó bajo el emperador Honorio (395-423)

-Valencia visigoda (409-711).

Eurico y su hijo Alarico II (484-507) consolidaron la autoridad goda sobre gran parte de la península mediante el control del eje Barcelona-Zaragoza-Toledo-Mérida-Sevilla. Las tierras valencianas y todo el sudeste peninsular se verían libres por estos años de presencia militar visigoda.  Las elites hispanorromanas, en muchos casos, sólo se vieron obligadas a reconocer en el plano teórico la lejana autoridad de los gobernantes godos.

-(¿531-546?) Obispo Justiniano. La llegada de Justiniano a la sede valentina pudo
deberse a la necesidad del rey Teudis (531-548) de contar con la lealtad del
obispo de tan importante ciudad.

Los obispos se habían convertido no sólo en los líderes espirituales de sus comunidades, sino también en auténticos gobernadores terrenales al asumir competencias judiciales, administrativas (control de funcionarios, supervisión de las antiguas curias locales) y al erigirse en intermediarios entre su grey y el poder lejano de emperadores o reyes a la hora de fijar y recaudar impuestos.

Las ciudades como Dénia y Elche pertenecieron a la provincia bizantina de Spania.

A partir de Leovigildo (568-586), en nuestra ciudad hay una importante presencia de contingentes visigodos.

La mayor época de esplendor de la Valencia visigoda fue bajo los reinados de Suintila (621-631), Chintila (636-639), Ervigio (680-687), Égica (687-702) y Égica/Witiza (698-710). Todos ellos acuñaron monedas solo de oro en la ceca de Valencia y en la ceca de Sagunto, unos años antes,  Gundemaro (610-612) y Sisebuto (612-621).

-Conquista árabe (711-714)

  • 711-712 Tariq ibn Ziyad an-Nafzawi.
  • 712-714 Abu Abd ar-Rahman Musa ibn Nusayr al-Lakhmi.
    • Antes de tener consolidada la conquista de Hispania, Muza es llamado a Damasco para rendir cuentas; y caerá en desgracia.
  • 713 Abd al-Aziz firma un tratado con Teodomiro, señor de Orihuela. Este se queda con sus tierras (Orihuela, Elche, Lorca, Alicante y Cartagena) a cambio de un tributo. Entrega a Abd al-Aziz varias ciudades, Alicante, Mula y Villena.

-Valiato árabe (714-756)

espanasigloVIIIp

España musulmana en el siglo VII.  Fuente

-(714-716) Abd al Aziz ibn Musa al-Lakhmi que continúa y consolida la ocupación. Cuando muere Abdelaziz el califato de Damasco se encuentra en crisis, y los invasores continuaron con su conquista.

-714 Conquistan la plaza de Bisbargis, a la que dan el nombre de Maurela, hoy Morella, en Castellón.

Abd al-Aziz toma el castillo de Játiva. Valencia es conquistada por los musulmanes.

En los primeros cuarenta y cinco años de dominio árabe, es decir, hasta el 756, ejercieron el mando, gobernadores o walíes, que eran sustituidos cada cinco años, generalmente. Los nombraba el gobierno de Damasco (Siria), al frente del cual estaba el califa, jefe máximo religioso, político y militar del mundo musulmán.

Yusuf Ibn Abd al Rahman al Fihri 746-756. Último cadí dependiente de Damasco.

Coras_del_Emirato_de_Córdoba.svg

Coras (provincias) del Emirato de Córdoba. Fuente

-Emirato Independiente o Emirato de Córdoba (756-929)

Abd al Rahmán Ibn Muawiya Ibn Hisham Ibn Abd al Malik “Abderramán I” (756-788).
Superviviente de la familia Omeya, en Damasco se inicia la dinastía Abassí.

777, Abd al-Rahmán ibn Habib al-Fihrí, comandante musulmán que lidero la fracasada invasíon árabe en apoyo del Califato Abasí, huye a Valencia, donde es asesinado.

797, Abdalá y Zulema, hermanos del difunto emir Hixam I regresan a España. Luchan contra al-Hakam sin lograr vencerlo. Abdalá se apodera de Valencia. Abdalá obtiene la amnistía y es nombrado gobernador de Valencia.

800, Al-Hakam I negocia con su tío Abdalá y le ofrece Valencia

Último emir de Córdoba, Abd al Rahmán Ibn Muhammad “Abderramán III” (912-929).

Califato_de_Córdoba_-_1000.svg

Califato de Córdoba. Fuente

 

-Califato Omeya de Córdoba  (929-1031)

Primer Califa de Córdoba, Abd al Rahmán Ibn Muhammad “Abderramán III” (912-929).

Último califa de Córdoba, Hisham III (1027-1031).

 

 

Mapa de al-Andalus de Ibn Hawqal (Ca. 950), Valencia (a la que llama Madina al-Turab).

11

Piqueras Haba, J. (2009). Cartografía islámica de Sharq Al-Andalus. Siglos X-XII. Al-Idrisi y los precursores. p 144

Un elemento común a todos los mapas árabes es su orientación, con el Oeste en la parte superior del mapa, donde casi todos llevan escrito el topónimo del Océano Atlántico, que los árabes denominaban el Mar Oscuro: al bahr al muhit.

La división de al-Andalus en dos partes obedece a razones puramente geográficas. Así lo expresó nítidamente al-Rãzi en el siglo X en su introducción a su Descripción o Crónica de España:

“Al-Andalus consiste en dos Andalus basados en la diferencias que marcan el régimen de sus vientos, la precipitación de sus lluvias y el curso de sus ríos: una occidental [Garb] y otras oriental [Sharq]. Garb al-Andalus es aquella cuyas corrientes de agua fluyen hacia el Atlántico y cuyas lluvias están dominadas por los vientos del Oeste… En cuanto a Sharq al-Andalus, conocida también bajo el nombre de al-Andalus al-adqsa [extrema], sus ríos fluyen hacia Oriente y su régimen de lluvias está gobernado por los vientos del Este”.

aaaa

Piqueras Haba, J. (2009). Cartografía islámica de Sharq Al-Andalus. Siglos X-XII. Al-Idrisi y los precursores. p 149

-Primeros reinos de Taifas (1010-1094)

-A partir de la escisión del califato de Córdoba en el año 1010 se crea el reino de Valencia, llamado por los musulmanes “Muluk al-Tawa´If Balansiya”, Reino de Taifa de Valencia, y con él la instauración de las primeras taifas.

– La gran primera dinastía que estuvo presente en el Reino de Valencia fue la dinastía amirí.

– 1011 El reino valenciano estuvo gobernado por los esclavos amirís, Mubarak (Bendecido) y Muzzaffar (Vencedor), régulo de Valencia (1010-1017) y corregentes de la taifa de Valencia y Játiva (1010-1018). Muzaffar fue uno de los personajes más relevantes del grupo de saqaliba o esclavos de origen eslavo que servían a los descendientes de Almanzor, Mubarak tenía el mismo origen , se les  asigno la supervisión de las acequias de los regadíos de las huertas de Valencia wilayat al-saquiyya, aunque las irregularidades en la administración de las mismas hicieron que tuvieran que defenderse de las acusaciones del gobernador de la ciudad, Abderramán b. Yasar (1010), que fue asesinado poco después, al comienzo de la guerra civil en el califato omeya (1011-1020).

-1018 Jayrán de Almería y al-Mundir ibn Yahya de Zaragoza proclaman califa a Abderramán IV al-Murtada ibnMuhammad, que reside en Valencia.

-1018 Los sucedió Labib de Tortosa, Labid al Amirí al Fata (1020-1021) que presionado por la taifa de Denia compartió el poder, pero finalmente abandonó Valencia y se trasladó a Tortosa, eligiendo para Valencia a un descendiente de Almanzor, huido de la caída de Córdoba e instalado en Zaragoza, era Abd al-Aziz ibn Amir (1021-1061), al que sucede su hijo 〈Abd al Malik Ibn Abd al-Aziz (1061-1064)〉 y tras el cual fue anexionado a la taifa de Toledo.

-1021, El eslavo Labib al-Amirí, rey de Tortosa, que ha derrocado a Mubarak y Muzaffar de Valencia, es destituido tras una revuelta. Los valencianos proclaman califa a Abd al-Aziz ibn Amir, que solo tiene quince años. Es descendiente de Almanzor.

Valencia integrada en la taifa de Toledo 1064-1075.

-1065, Fernando I marcha en una expedición contra Valencia para castigar a al-Muctadir, que  ha dejado de pagar tributo.

Fernando I de León, conde de Castilla, derrota a las tropas de Toledo y Valencia en Paterna.

-1075,  Valencia se rebela contra Toledo. Abd al-Aziz, rey de Valencia

Al morir Al Mamún de Toledo recupera el trono Abu Bakr, hijo de Abd Al Aziz, (Abu Bakr Ibn Abd Al-Aziz, 1075-1085) bajo vasallaje a las taifas de Zaragoza y Toledo. Con su hijo Utman (Utman Ibn Abu Bakr, 1085) termina la dinastía amirí al ser sustituido de Valencia por Alfonso VI de León, I de Castilla y las tropas cristianas por Al-Qádir, anterior rey de la taifa de Toledo.

-1079, Alfonso VI  comienza la campaña para la conquista de Toledo. Yahya ibn Ismaíl ibn Yahya al-Qádir le ofrece la ciudad a cambio del reino de Valencia, pero Alfonso no acepta.

La taifa de Valencia pasó a ser gobernada por Al-Qádir, (Yahyà al Qádir, 1085-1092)

-1086, Muere el rey de Valencia Abd al-Aziz. Yahya al-Qádir se apodera del reino con la ayuda de tropas castellanas mandadas por Álvar Fáñez.

Expedición de Berenguer Ramón II el Fratricida y al-Mundir de Lérida-Tortosa-Denia contra Valencia.

-1087, partir de este año, Álvar Fáñez, Rodrigo Díaz de Vivar y los reyes de Denia-Tortosa-Lérida y de Zaragoza, y el reino de Aragón acosan al reino de Valencia.

-1090, Acuerdo de Daroca entre Rodrigo Díaz de Vivar y Berenguer Ramón II el Fratricida. El conde catalán pierde las parias de Lérida, Tortosa y Zaragoza, que pasan al Cid. Se añaden a sus rentas que recibe de Valencia, Alpuente, Albarracín, Murviedro, Segorbe y Játiva.

-1092, Alfonso VI intenta conquistar Tortosa y Valencia junto con Sancho V Ramírez de Aragón, Berenguer Ramón II el Fratricida y la participación de Pisa y Génova. Los auxilios no llegan y la empresa fracasa.

Alfonso VI se ve obligado a acudir en defensa de García Ordóñez, abandonando la idea de conquistar Valencia. Le manda al Cid una carta pidiendo disculpas.

Un motín propiciado por el cadí Yafar ben Abd Allah, 1092-1094 acabó con el asesinato de Al-Qádir.

-1093, Rodrigo Díaz de Vivar sitia Valencia. Abú Ahmad ibn Yahaf, cadí de la ciudad, capitula y expulsa a la guarnición almorávide. Al retirarse el Cid de Valencia, los partidarios de los almorávides deponen a Abú Ahmad ibn Yahaf.

-1094, Rodrigo Díaz de Vivar el “Cid”, conquista el reino de Valencia

El cadí Abú Ahmad ibn Yahaf, que negocia con Rodrigo Díaz de Vivar y le entrega la ciudad.  El Cid entra en Valencia. y confirma en su puesto a Abú Ahmad ibn Yahaf.

-1095, Sublevación musulmana. El Cid la reprime con dureza.

-1099, Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid  es derrotado en Játiva. Muere, a los cincuenta y seis años de edad, en Valencia.

-1101, Jimena, viuda del Cid, cede Valencia a Alfonso VI  para lograr su protección.

-1102, Las tropas castellanas que Alfonso VI envía a Valencia logran ahuyentar a los sitiadores. Participa en la acción Álvar Fáñez Minaya. Se retiran los cristianos con Jimena llevándose el cadáver del Cid para enterrarlo en San Pedro de Cardeña.

El rey Alfonso VI ordena la evacuación cristiana de la ciudad en el año 1102.

Los almorávides de Yusuf ibn Tasfín, mandados por Mazdalí, entran en Valencia, que ha quedado sin defensas cristianas. Derrotan a Alfonso VI en Cullera y encomienda el gobierno de Valencia a ‘Abd Allāh ibn Fātima. El nuevo gobernador de Valencia se anexionó Castellón en  1103, la Taifa de Albarracín, 1104 . También fueron sometidas Alpuente, Lérida y Tortosa, y prestó auxilio al soberano de la de Zaragoza, amenazado por Alfonso I el Batallador.

– 1102, Llegada de los almorávides a Valencia liderados por el militar Mazdalí.

Otras primeras Taifas en el Reino de Valencia:

Taifa de Alpuente 1009-1106: Se cree que Alpuente debe su nombre a un antiguo puente, bastante elevado, que unía el casco urbano con el impresionante peñón sobre el que se encontraba el castillo y que pudo encontrarse entre el llamado portal de la Torre Veleta y la Peña Redonda. Establecida en el municipio de Alpuente (en la actual comarca de los Serranos) a partir de un antiguo asentamiento bereber, los Banu Qasi (o Banu Qasim), serían sus reyes desde 1009 hasta el 1106, cuando fueron conquistados por los almorávides. Estaba formado por los términos de Alpuente, Aras de Alpuente, Titaguas y la Yesa, siendo un territorio muy codiciado por su posición fronteriza entre Aragón y Valencia.

En el año 1089 fue tomada por el Cid, que sometió al rey de Alpuente, en la preparación de la toma de Valencia, imponiéndole un elevado tributo de diez mil dinares, igual a los pagados por Albarracín y superior a los pagados por Sagunto, Jérica, Almenara o Lliria.

A dos jornadas al sur del reino taifa de Albarracín, fue un enclave bien poblado y de cierta actividad comercial, situado entre las taifas de Zaragoza, de Toledo y de Levante, compartió bastantes características con la taifa de Albarracín. Fue un pequeño territorio, aislado políticamente, pero con una envidiable posición estratégica en las rutas comerciales entre el centro y el este de la Península.

En el año 1107 fue tomada por los almorávides.

dènia

Fuente Taifa de Denia

Taifa de Denia (Al-Daniyya) 1010-1076Fue creada en el año 1010, por el eslavo muy arabizado Muyahid al-Amiri al-Muwaffaq al frente de un grupo de afectos a Almanzor, dando lugar a la dinastía reinante en Denia: los Amiríes. Muyahid fue un alto funcionario del tiempo del califato amirí.

En el año 1011 se convierte en la primera taifa en acuñar moneda propia, en la actual Elda.

En el año 1015, al mando de una poderosa flota naval (120 naves y 1.000 caballos), se hizo con las Baleares y la isla de Cerdeña, sobre la que mantuvo soberanía durante un año.

Respecto a la expansión terrestre, intervino en luchas particulares con los eslavos, lo que le permitió gobernar Valencia durante dos años. Hacia el sur conquistó Orihuela y extendió su reino hasta el río Segura.

En cuanto a Játiva, durante la época musulmana, se denominó Madinat Xateba, perteneciendo primero a Toledo, pasando después a Córdoba. También fue parte de Almería,  de la taifa de Denia, de Murcia y de Valencia.

Fue conquistada por el rey Al-Muqtadir en 1076, pasando a la Taifa de Zaragoza.

Taifa de Murbiter (Morvedre-Sagunto) 1086-1092: Existió en un corto período desde 1086 hasta 1092 en que cayó a manos de los almorávides.
De origen muladí, su único rey fue un piadoso alfaquí de una familia de funcionarios de al-Mamun de Toledo. En 1086 recibió del soberano de Valencia al-Qadir el gobierno de de Valencia, pero lo abandonó ese mismo año y se trasladó a la fortaleza de Murviedro, en la que pudo declararse independiente gracias a la debilidad de las taifas que aún sobrevivían en el último cuarto del siglo XI.

-Imperio Almorávide (1102-1145)

Pendón almorávide recreado en el Museo del Ejército español

Pendón Almorávide recreado en el Museo del Ejército Español. Fuente

Los almorávides eran musulmanes beréberes, procedentes del Norte de África, que aplicaban con un rigor fanático las doctrinas del Corán, realizando una interpretación al pie de la letra de sus textos religiosos, seguidores de un asceta llamado Abd Allah ibn Yasin.

-1102, Los almorávides del emir Yusuf ibn Tasfín  (Yusuf Ibn Tasufin Ibn Talakakin) mandados por Mazdalí (primo suyo) , entran en Valencia.

-1104, Gobernador de Valencia, ´Abd Alláh ibn Fátima.

-1107, Abu Tahir o Tamin, gobernador de Valencia, hermano del emir.

-1110,  Yusuf ibn Tamín  manda un ejército almorávide hacia Zaragoza, Lérida y Tortosa para someter estos reinos. Como no pueden utilizar la ruta de Toledo, marchan por la costa valenciana.

Una de las constantes de la ocupación almorávide fue el goteo migratorio de mozábes (cristianos en territorio musulmán), y andalusíes (descendientes de los primeros musulmanes); los mozárabes por las elevadas cargas impositivas y los andalusíes por la persecución religiosa como consecuencia de una aplicación muy ortodoxa del Corán  en las  costumbres por parte de los almorávides; hacia territorios cristianos.

-(1143-1147), Sublevación contra los almorávides.

-1145, Fin del Imperio Almorávide y formación de los Segundos Reinos de Taifas

– Instauración de las Segundas Taifas (1147-1171)

Los almorávides acabaron relajándose de su ortodoxia inicial y tuvieron que recurrir a imponer tributos extracanónigos, esto unido a las incursiones almohades en el Magreb les obligaron a reducir sus efectivos militares en Al-Ándalus, donde los andalusíes empezaron a sublevarse contra las autoridades y contra los escasos soldados que aún quedaban, originándose el período conocido como segundas taifas, apelativo que sirve para designar la fragmentación del poder desde el final de los almorávides hasta la nueva unificación territorial que acabaron por imponer los almohades.

En Valencia y Murcia reina Muhammad ibn Mardanis, más conocido como el Rey Lobo o Lop (Peñiscola 1124- Murcia 1172 ) Descendiente de una familia de aristócratas muladíes (conversos al islam).

-1146, sucedió a su tío Ibn Iyad en el gobierno de Valencia, con el que había compartido el poder.  En 1157, en Valencia pactó  con Alfonso VII, el trueque de Alicún (cerca de Baza) por Uclés, que fue entregado a Sancho III. La alianza castellana con el rey Lobo prosiguió incólume después de la muerte de Alfonso VII y de Sancho III, fortalecida por la férrea oposición al común enemigo almohade y contando muchas veces Ibn Mardanis con los servicios de mercenarios cristianos.

Nombra a su hermano Abu al-Hajjaj gobernador de Valencia, cargo en que estuvo desde 1146 hasta 1186 sometido al califa almohade.

-1151, Tratado de Tudellén, Tudején, Tudillén o Tudilén. Alfonso VII y Ramón Berenguer IV se reparten las futuras zonas de reconquista: Valencia, Denia y Murcia para Aragón, el resto para Castilla. Se decide negar la legitimidad de Sancho VI el Sabio de Navarra.

Llegada de los almohades a Valencia (1172-1228)

Distintos pendones almohades. En ninguno de ellos, se observa el color verde.

Distintos pendones almohades. En ninguno de ellos, se observa el color verde. Fuente

Los andalusíes se encontraban divididos entre los que, como Ibn Mardanish, aborrecían la dominación africana y preferían convertirse en vasallos de Alfonso VII de Castilla y quienes, alarmados ante el avance cristiano, preferían estrechar lazos con el mundo islámico. Así, en 1150, el califa almohade logró reunir en Salé a varios jefes andalusíes con el objetivo de asegurar el paso del Estrecho y, unidos, arremeter contra los cristianos; los cristianos, ante la nueva amenaza norteafricana, hicieron lo propio en Tudején (1151), firmando un pacto de colaboración en el que se establecían las líneas de expansión, evitando conflictos entre los dos reinos cristianos más poderosos de la Península. Sin embargo, con su fallecimiento, el reino se dividía en dos principados, León-Galicia y Castilla-Toledo, precisamente en un momento en el que, los últimos bastiones andalusíes, los de Ibn Ganniya de Badajoz y los de Ibn Mardanish de Valencia, caían en la órbita almohade.

azss

Piqueras Haba, J. (2009). Cartografía islámica de Sharq Al-Andalus. Siglos X-XII. Al-Idrisi y los precursores. p 159

-1172, Alfonso II hace incursiones por Valencia. La sitia sin lograr conquistarla, pero consigue doblar las parias. Sitia Játiva, pero se retira al enterarse de que Sancho VI le ha invadido sus tierras.

-1208, Pedro II de Aragón sitia Valencia sin lograr conquistarla.

La pérdida de poder económico por el pacto de los almohades con Jaime I que le otorgaba la mayoría de las rentas valencianas y murcianas junto con una rebelión interna en Valencia y Murcia anti-almohade provocó la caída de estos últimos y la instauración de las Terceras Taifas.

sss

Piqueras Haba, J. (2009). Cartografía islámica de Sharq Al-Andalus. Siglos X-XII. Al-Idrisi y los precursores. p 156

Gobernadores Almohades de Valencia:

Zayd Abu Abd Allah (1190-1213).

Abú ´Abd Alláh Muhamad (1213-1220)

Último gobernador Almohade de Valencia, Zayd Abu Zayd, (1220-1229).

-1210, Pedro II de Aragón toma Castielfabid, Ademuz y Sertella.

-1212, Batalla de las Navas de Tolosa. Fin del imperio Almohade.

-Instauración de la Terceras Taifas (1228-1238)

-1229, las tierras valencianas aparecían divididas en tres zonas. La de Segorbe, bajo el dominio de Abu Zayd, que seguia reconociendo al califa almohade Abubola; la de Valencia, regida por Zayyan, la de Alcira-Játiva-Denia, donde los primos de Zayyan, conocidos por los hijos de Aziz Abd Sad, habían impuesto su autoridad y habían reconocido como califa a Ibn Hüd de Murcia, que, a su vez, aceptaba la autoridad de los califas abbasíes de Oriente.

Taifa de Alcira, Denia y Játiva (1224-1227): Abu Zayd Abd Al Rahman Ibn Muhammad Ibn Abi Hafs Umar. Reconquistada por los Almohades.

Taifa de Orihuela (1239-1250): Abu Yafar Ibn Isam (1239-124?), Abu Al Hasam Ibn Abu Yafar Ibn Isam (124?-1250). Fue repartida entre la taifa de Murcia y el reino de Castilla.

Taifa de Valencia (1228-1238)

-Zayyan entra triunfalmente en la ciudad de Valencia en enero de 1229, aunque no llegó a convertirse en rey.

-El pacto entre Jaime I y Abu Zayd hizo que muchos musulmanes se pasaran al bando del nieto del Rey Lobo, Zayyan ibn Mardanish. Abu Zayd abandona Valencia en 1229 y se retira al norte desde donde intenta recuperar la ciudad con la ayuda de Jaime I, que en 1232 inicia la conquista de la taifa de Valencia. En aquel momento casi todo el reino estaba en poder de Zayyan, excepto algunas plazas fieles a Abu Zayd que se convierte al cristianismo, con el nombre de Vicent Bellvís.
Jaime I sitió Valencia en 1238 ayudado por Abu Zayd y tras cinco meses de asedio, Zayyan se rinde al rey de Aragón.

-El 9 de octubre de 1238 el rey Jaime I, “el Conquistador”, hace su entrada en la ciudad de Valencia.

1.-Jaime I, Rey de Valencia: 1213–1276

2.-Pedro I, el Grande, Rey de Valencia: 1276–1285

3.-Alfonso I, el Liberal, Rey de Valencia: 1285–1291

4.-Jaime II, el Justo, Rey de Valencia: 1291–1327

5.-Alfonso II, el Benigno, Rey de Valencia: 1327–1336

6.-Pedro II, el Ceremonioso, Rey de Valencia: 1336-1387

7.-Juan I, el Cazador, Rey de Valencia: 1387–1396

8.-Martín I, el Humano, Rey de Valencia: 1396–1410

9.-Compromiso de Caspe: 1412

10.-Fernando I de Antequera, Rey de Valencia: 1412–1416

11.-Alfonso III, el Magnánimo, Rey de Valencia: 1416–1458

12.-Juan II, Rey de Valencia: 1458–1479

13.-Fernando II, el Católico, Rey de Valencia: 1479–1516

14.-Carlos I de Valencia (y de España): 1516–1556

15.-Felipe I de Valencia (II de España): 1556–1598

16.-Felipe II de Valencia (III de España): 1598–1621

17.-Felipe III de Valencia (IV de España): 1621–1665

18-Carlos II, el Hechizado: 1665–1700.

19.-Guerra de Sucesión: 1702–1713

20.-Tratado de Utrecht: 1713–1714

21.-Felipe V de Borbón, rey de España y Rey de Valencia: 1714–1759

22.-Abolición dels Furs del Regne de Valencia: 29 de junio de 1707

Desde 1707, después de Felipe V de Borbón y la Batalla de Almansa, los Reyes de España, mantienen el título honorífico de Rey de Valencia. Es, por lo tanto, un título histórico y testimonial pero que perpetua la auténtica y genuina “Denominación Histórica” que le corresponde al REINO de VALENCIA.

23.-Fernando VI, el Prudente, Rey de Valencia (1746-1759)

24.-Carlos III, Rey de Valencia (1759-1788)

25.-Carlos IV, Rey de Valencia (1788-1808).

26.-Invasión napoleónica (1808-1814)

27.-Godoy: entrada tropas francesas (1807).

28.-José I Bonaparte. Constitución de Bayona (1808)

29.-1814 Expulsión francesa: Restauración del Absolutismo

30.-Fernando VII el Deseado Rey de Valencia (1814-1833)

31.-Isabel II, Reina de Valencia (1833-1868)

32.-Amadeo I de Saboya (1870-1873)

33.-Alfonso XII de Borbón, Rey de Valencia (1874–1885)

34.-Mª Cristina regente (1885-1886)3

35.-Alfonso XIII, Rey de Valencia (1886-1931)

36-Juan Carlos I, Rey de Valencia (1977-2014)

37.-Felipe VI, Rey de Valencia (2014)

Associació Cultural Templers de Burjassot©

Bibliografia:

Arteta, A. U. (1979). Orígenes del reino de Valencia: cuestiones cronológicas sobre su reconqista (Vol. 2). Anubar.

http://www.arqueomas.com/peninsula-iberica-iberos.htm

Azuar Ruiz, R. (1995). La Taifa de Denia en el comercio mediterráneo del siglo XI. Anales de la Universidad de Alicante. Historia Medieval, N. 9 (1992-1993); pp. 35-52.

Ballestin, X. (2005). Història Al-Andalus i del Magreb (Vol. 286). Edicions Universitat de Barcelona. p 41.

Franco Sánchez, Francisco. “Sagunto/Murbīṭar en el período islámico: su historia a través de los textos”. En: De Murbiter a Morvedre. Valencia: Bancaja, 2006. pp 45-65.  http://hdl.handle.net/10045/33559

Huici Miranda, Ambrosio. (1970). Historia musulmana de Valencia y su región. Anubar.

Piqueras Haba, J. (2009). Cartografía islámica de Sharq Al-Andalus. Siglos X-XII. Al-Idrisi y los precursores. p 148-163.

Puerto Ferre, M. T., & Culla Hernández, J. I. (2007). Cronología Histórica de la Llengua Valenciana. Valencia: Diputacion Provincial de Valencia.

Prat Ferrer, JJ. (2002) Cronología medieval vista desde los reinos hispánicos 711- 1517. Academia.edu

R.B.: Ramírez del Río, José, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia, 2010, Vol XXXVII, p. 262-263.

Ribera Lacomba, A., & Rosselló Mesquida, M. (2000). La ciudad de Valencia en época visigoda. Los orígenes del cristianismo en Valencia y su entorno, 151-164.

Salgado, F. M. (1991). Crónica anónima de los reyes de taifas (Vol. 149). Ediciones Akal.

Sanz, V. C. (2003). La valencia musulmana. Carena Editors, Sl.

Laín Entralgo, el Colegio Mayor del Beato Juan de Ribera de Burjassot

Etiquetas

, , , , , , , ,

«El tiempo, gran juez, dirá si este esfuerzo mío es de alguna manera útil a todos aquellos para quienes la realidad del hombre sigue siendo tierra de promisión». 

(Pedro Laín Entralgo, Teoría y realidad del otro, I, Prólogo a la 1.ª edición, 1961).

“Intelectual, religiosa y profesionalmente fueron decisivos para mí esos seis años en Burjasot”. Pedro Laín Entralgo se refería con esta afirmación a los años 40 del pasado siglo en su Descargo de conciencia. El que fue director de la Real Academia de la Lengua, rector de la Universidad Complutense hasta su dimisión en 1956, y premio Príncipe de Asturias en 1989, residió esos años “decisivos” en el entonces colegio Beato Juan de Ribera, un edificio histórico al que en Burjassot llaman el castell. Laín forma parte de una amplia nómina de influyentes exalumnos, como Rafael Calvo Serer y el ministro José Luis Villar Palasí (Ministro de Educación 1968-1973, Impulsó la Ley General de Educación y Financiamiento de la Reforma Educativa que supuso un importante esfuerzo de modernización del sistema educativo, entre cuyos principales hitos destacan la enseñanza primaria obligatoria hasta los 14 años con la Educación General Básica (EGB) y creó la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). La reforma educativa, además de establecer la EGB, creó el Bachillerato Unificado Polivalente (BUP) y la Formación Profesional (FP). Entre otras prerrogativas, la nueva norma establecía que en las regiones en las que además del español se utilizara otra lengua se estudiaría obligatoriamente una asignatura de esta lengua). Por el centro han pasado apenas 350 estudiantes, sin embargo, como afirma un antiguo alumno, “la lista de gente conocida, incluso célebre, sería larguísima)”.

Adscrito a la Universitat de València, en el colegio de Burjassot se han formado científicos de prestigio, como Alberto Sols (química), Mariano Aguilar (óptica), Vicente Rubio (bioquímica), Eugenio Coronado (nanotecnología), José Bonet (matemáticas), así como médicos (los psiquiatras Marco Merenciano y López Ibor, López Piñero en historia de la ciencia), letrados o humanistas (Mariano Peset, Corts Grau, Julio Carabaña, José Luis Villacañas), además de universitarios metidos eventualmente a políticos (García Añoveros, Sánchez Ayuso o Pérez Garzón). “Tuve la suerte”, subraya Azagra, “de tener dos directores especiales, Joaquín García Roca, que dirigió después La Coma, y Rafael Sanus”. El obispo Sanus fue antes colegial y con él coincidió Tomás Llorens, exdirector del IVAM y del Thyssem Bornemisza, que ganó en 1953 beca para entrar en el colegio.

Tomás Llorens recuerda que en “en los años 40-50 el colegio estuvo tentado de ser ocupado por el Opus Dei, pero la dirección se resistió”.

Pedro Laín Entralgo (Urrea de Gaén, provincia de Teruel, 15 de febrero de 1908-Madrid, 5 de junio de 2001) fue un médico, historiador, ensayista y filósofo español. Cultivó, fundamentalmente, la historia y la antropología médicas.

En el verano de 1913, con más de noventa años moría Carolina Álvarez Ruiz. Procedente de la nobleza madrileña, se había casado con uno de los hijos del marqués de Santa Bárbara, Joaquín de la Encina Falcó. Fallecía poseedora de un notable patrimonio y sin contar con descendencia, decidiendo dedicar sus riquezas a diversas obras sociales que formarían en Patronato Álvarez. Dispuso que se construyese y mantuviese un asilo para huérfanos de pescadores de toda España, una pensión para el asilo de sacerdotes pobres de Nuestra Señora de la Bien Aparecida, en Marrón,  Santander y un colegio mayor en la finca de su propiedad llamada Dehesa del Patriarca, en la cercana localidad de Burjasot.

La torre defensiva alrededor de la cual se asentaba el núcleo originario de la localidad de Burjasot había sido restaurado por San Juan de Ribera en 1604, quien hizo allí su lugar de descanso, para posteriormente cederlo al Real Colegio del Corpus Christi, al que perteneció hasta 1866, año en que fue subastado por el Estado. Gran admiradora de la obra que Juan de Ribera emprendiese al fundar el colegio del Corpus Christi, conocido vulgarmente como del Patriarca, Carolina Álvarez Ruiz compró en 1894 esta construcción donde años después decidió que se estableciese un colegio mayor en el que se diese albergue y ayuda a estudiantes pobres, tanto de las facultades como del seminario, además de cualquier enseñanza superior que se pudiese cursar en Valencia.

Para ello nombraba en sus últimas voluntades la anciana mujer a los albaceas que llevasen a cabo su obra, con la presencia de su sobrino Vicente Rodríguez de la Encina y Tormo, barón de Santa Bárbara, junto a otros abogados, además del obispo de la diócesis valenciana y el rector del Real Colegio del Corpus Christi. Encargó a este patronato la redacción de los reglamentos para hacer de la dehesa mencionada un colegio “gobernado conforme al pensamiento que inspiró al Beato Juan de Ribera al fundar el Colegio Real del Patriarca”, el funcionamiento del cual debería imitarse especialmente en todo lo ceremonial, dejando además ordenado que “se prohíba por modo absoluto y terminante la entrada de mujeres en la finca Dehesa del Patriarca, no permitiéndoseles ni traspasar el dintel de la puerta o puertas que haya”. Bajo estas directivas realizó el Barón de Santa Bárbara los deseos de su tía. Reformaba el castillo‑palacio para convertirlo en una residencia de estudiantes al modelo de las antiguas. El 7 de abril se otorgaba la escritura de Fundación y se inauguraba el 29 de septiembre de 1916. Sin embargo, a diferencia de los viejos centros colegiales en los que se inspiraba, este era totalmente independiente de la universidad, pues ni la legislación permitía más vinculación, ni el colegio decía desearla, para estar libre de las vicisitudes que a aquella afectasen. Eran los estudiantes los que relacionaban el colegio con los demás centros de estudio, en los que se matriculaban como alumnos oficiales, sin que el colegio tuviera oferta académica propia más allá de cierta formación en lenguas vivas.

La aplicación en el estudio era una de las disposiciones del reglamento. La asistencia a clase era obligada para los colegiales, quienes, además de los exámenes oficiales, allí eran sometidos a pruebas trimestrales. Sin embargo se rechazaba la imposición de horarios fijos de estudio, labor que realizaban los colegiales por separado, contando cada uno, pagados por el colegio, con los libros necesarios, que después quedaban en la biblioteca, enriquecida por la donación del abogado de Nules,  Alejandro Mechó Torrejón. Para los ratos libres, en el parque que envuelve el palacio podían los jóvenes realizar todo tipo de deportes. Más allá no había otros actos y actividades, pues se pretendía que el resto de la vida se realizase con los demás estudiantes de la universidad o centro donde estudiasen.

Únicamente los actos religiosos reunían a los habitantes del colegio, al menos cada mañana en la misa, y mensualmente en el retiro, además de en los ejercicios espirituales y actos más irregulares. En octubre se inauguraba el curso en solemne apertura a la que asistían representantes de la sociedad valenciana que se deleitaban con las composiciones y discursos de los colegiales. A la categoría de becario podían aspirar jóvenes que deseasen estudiar magisterio, bachillerato, bellas artes, facultades de universidad o sacerdocio, aunque de este último fueron escasos los casos, por existir en la ciudad otras instituciones a ellos dedicados, como el mencionado colegio del Corpus Christi o el de Santo Tomás de Villanueva. Todos los residentes en el colegio eran becarios. El grupo principal lo eran por oposición, a la que se sumaban criterios de pobreza, de aplicación en el estudio e intelecto y moralidad. En septiembre se reunía para otorgar las plazas disponibles, que dependían de los fondos de la fundación, un tribunal formado, además de por los dos superiores del centro, antiguos colegiales del Corpus Christi, por tres de los propios becarios de Burjasot. Sin embargo también existía la categoría de becarios “fámulos”, que debían cumplir tareas de servicio, y que estaban libres de opositar.

En 1935 eran veinticuatro los becados en el colegio, seis de ellos alumnos de secundaria, cinco de derecho y cinco de ciencias, cuatro de medicina y dos de filosofía y letras, completando un estudiante de perito eléctrico y uno de pintura. Éstos, como sus antecesores, recibían alojamiento y manutención gratuitos, además de tener costeadas las matrículas y pagos académicos y los libros necesarios para sus carreras. Con ellos, desde su inicio en 1916, habían pasaron por el centro 111 colegiales, ochenta y nueve por oposición y veintidós fámulos. Entraban por lo tanto una media de seis alumnos por curso, que para conservar la beca debían obtener al menos dos tercios de sobresalientes, y ningún suspenso. Alguno de los diecinueve colegiales que abandonaron el centro lo hizo por no lograr esos mínimos, aunque existía como recurso último intentar convencer a un tribunal de antiguos colegiales de que se “tenía preparada la asignatura y que el mal examen se debía a causa distinta que el desconocimiento”. 

Con estas condiciones de acceso y permanencia reunió el colegio a algunos de los más aplicados estudiantes. Este centenar largo de colegiales contaba con más de una cuarentena de premios extraordinarios de grado, además de centenares de matrículas de honor y de sobresalientes en los cursos.

De entre estos aplicados jóvenes surgieron médicos destacados y brillantes abogados, maestros, ingenieros, notarios, jueces y catedráticos. Laín Entralgo recordaría su paso por esta institución, cuya oferta de becas fue la causa por la que cambió la universidad zaragozana por la valenciana:

“No recuerdo bien por qué vía conocieron en mi casa la existencia de una institución en la cual, conseguido el ingreso, se recibía gratuitamente todo lo necesario para seguir una carrera universitaria, alojamiento, gastos de matrícula y libros: el Colegio Mayor del Beato Juan de Ribera, de Burjasot (Valencia), hoy, ya canonizado su titular, Colegio Mayor de San Juan de Ribera. Según sus estatutos, tal institución era formalmente confesional, religiosa […] Acepté su propuesta sin disgusto, solicité tomar parte en las pruebas selectivas, y a Valencia fui con mi tío Ricardo, mediado el mes de septiembre, para probar fortuna ante el tribunal encargado de elegir los becarios. […] Bien. Acabé con buen éxito el concurso de autos, y desde el octubre de 1924 hasta el de 1930 fui colegial del Mayor del Beato Juan de Ribera; seis años en los cuales tuve como sede académica la Universidad valentina y como domicilio cotidiano –salvo los meses de vacaciones, que pasaba en mi pueblo natal –el Castell, que así llamaban en Burjasot al edificio entre campesino y señorial del colegio en que yo había sido admitido. Para mi vida, seis años rigurosos decisivos.” (Pedro Laín Entralgo. Descargo de conciencia…, pp. 42‑44).

Permaneció seis años en el colegio mayor, concluyó la licenciatura de Ciencias Químicas (1927) y cursa, adelantando estudios, la de Medicina, que acabará el año 1930. Doctorandose en ambas carreras. Contrae matrimonio con Milagro Martínez, en 1935 e inicia su aventura intelectual en las páginas de la revista “Norma”, (editada por el Colegio Mayor Beato Juan de Ribera de Burjasot), una ambiciosa y malograda “Revista de exaltación universitaria”, por él fundada, junto a Francisco Marco Merenciano, en la Valencia inmediatamente anterior a la Guerra Civil.

norma

Nº 1 revista Norma. Revista de Exaltación Universitaria. Ed. Asociación de Antiguos Becarios del Colegio Mayor del Beato Juan de Ribera de Burjasot. Marzo 1935. Valencia. 102 págs.

N º 1 Sumario:
López Ibor: Raíz fundamental de la universidad.
Marco Merenciano: Caracterología y Formación cultural.
Laín Entralgo: El sentido humano de la ciencia natural. Intermedio (Política y universidad).
López Ibor: El malestar de la Cultura según el psicoanálisis.

Fuente: Archivo del Real Colegio de Corpus Christi Valencia.

Junto a Laín, algunos de estos estudiantes, más de la mitad, se agruparon en la Asociación de Antiguos Becarios del Colegio Mayor del Beato Juan de Ribera de Burjasot. Bajo la presidencia honorífica del arzobispo de Valencia Prudencio Melo y contando con el destacado católico José María Zumalacárregui, catedrático y exrector, como socio de honor, Francisco Marco Merenciano reunió a unos sesenta antiguos colegiales ya profesionales, ejercientes por toda España. Fueron nombres como Vicente Benlloch Montesinos, catedrático de la facultad de medicina, José Corts Grau, doctor en derecho y más tarde rector de esta universidad, J. López Ibor (Sollana 1906- Madrid 1991) desterrado por la dictadura a Barbastro en 1944-45, formaba parte de los llamados “Desterrados de Madrid”, como Camilo José Cela, Rizcardo Zamora, Joaquin Costa o George Orwell, entre otros. El redactor jefe de la revista Norma fue Rafael Calvo Serer (Valencia 1916-Pamplona 1988), Miembro descatado de la “Generación del 48”, tuvo que exiliarse a raíz de la publicación en el diario Le Monde de un artículo suyo titulado Moi, aussi j’accuse, en el que criticaba al Gobierno franquista,  esa publicación hizo que fuera procesado por delito contra la autoridad del Estado y se dictó una orden de busca y captura contra él. El fiscal solicitó siete años de prisión. Participó en la creación de la Junta Democrática, promovida por el Partido Comunista de España, a su regreso a España en 1976 fue encarcelado, miembro del Consejo privado de D. Juan o Diego Sevilla Andrés, que contaron entre 1935 y 36 con la revista Norma  como órgano de expresión y de debate sobre la institución universitaria.

Como es lógico por el carácter que le imprimió su fundadora, hubo fuertes vínculos entre el colegio y el movimiento católico. Fueron colegiales algunos de los nombres principales de la Federación de Estudiantes Católicos, tales como Juan López Ibor, Manuel Rodríguez Navarro, Santiago Vidal Soria o Rafael Calvo Serer, entre muchos otros. De hecho se consideraba como iniciador práctico de la asociación de los estudiantes católicos en Valencia a un colegial, Juan Zugasti Sáenz, quien organizó el mitin en el que nació la Asociación de Derecho, núcleo de la Federación.

Las conexiones del colegio del Beato Ribera con los movimientos de derecha llegaron más lejos incluso que su relación con la sociedad de estudiantes católicos. El sacerdote Antonio Rodilla Zanón (desde 1923 fue Colegial Mayor -vicerector- del Colegio mientras que el rector era Vicente Garrido Pastor, entre ambos alternaron la dirección y administración del Colegio, primer sacerdote de la Asociación Católica de Propagandistas) sentía más que simpatías hacia en movimiento político de Acción Española, que intentó trasmitir a sus colegiados suscribiendo el centro a su revista. Fue este clérigo el artífice de la conversión de Laín Entralgo, quien escribió de él una larga y elogiosa descripción en la que le definía como:

“[…] un arquetipo del sacerdote espiritual e intelectualmente serio, en el más notable sentido de este adjetivo. Vocado a una intensa y exigente vida interior, sabía conversar de manera llana y afable con todos y cada uno de nosotros para comentar la vida en torno o para, llegado el casi, bromear con jovialidad, sin la menor concesión a la que un pamplonés ingenioso años más tarde había de llamar “picardía católica”, y en definitiva para promover con delicadeza de quien le trataba el deseo de mejorar su calidad ética e intelectual”.

3

Dossier Colegio Mayor San Juan de Ribera, 2015.

Su vocación por el estudio antropológico-médico lo lleva a pronunciar en 1936, una conferencia en los cursos de verano de Santander, organizados por la Junta Central de Acción Católica, acerca de la humanización de la medicina. Pero la conferencia no llegó a dictarse, ya que le sorprenderá la Guerra Civil y, además y a causa de ella, la publicación del segundo y último número de la revista “Norma”, recién fundada fue suspendida, llegandosé a publicar el número dos.

Captura de pantalla (356)

ABC (Madrid) 30/5/1983. Programación de televisión, Primer Programa (Ahora llamada La 1 de TVE)

También existía una destacada relación entre el colegio y el Opus Dei. Ya en 1936 el colegial Rafael Calvo Serer había contactado con Escrivá de Balaguer cuando viajaba a Madrid en representación de la Asociación de Estudiantes Católicos de Valencia, siendo uno de los primeros diecinueve miembros de la Obra. Pero además Rodilla Zanón contaba con una relación de amistad con el fundador del Opus Dei, a quien invitaría a conferenciar en el colegio tras la guerra, en junio de 1939. El nombre de Antonio Rodilla sale en el imprimátur de la primera edición de Camino, que se editó en Valencia ese mismo año, y bajo la influencia de este sacerdote no fueron pocos los colegiales que ingresaron en la Obra.

 

Javier Martínez Santamaría

Associació Cultural Templers de Burjassot©

 

Bibliografía:

Díaz Hernández, Onésimo y Meer Lecha-Marzo, Fernando de: Rafael Calvo Serer: La búsqueda de la libertad (1954-1988), Madrid, Rialp, 2010, 1ª, 300 pp

EL ESTUDIANTE LIBERAL, Sociología y vida de la comunidad escolar universitaria de Valencia 1875‑1939. http://hdl.handle.net/10016/4376

La crisis pide plaza en el colegio. JUAN MANUEL JÁTIVA. Valencia 1 JUN 2014 – 21:51. El País Comunidad Valenciana.

http://elpais.com/diario/1976/06/04/espana/202687223_850215.html

Mateos, J. A. P., & de la Cierva, R. (1976). Los confinados: desde la dictadura de Primo de Rivera hasta Franco. Plaza & Janés.

Martínez, C.R. (2004). Origen, constitución y destino del hombre según Pedro Laín Entralgo, presentación y valoración. IT Ildefonso. 36

Perales Birlanga, Germán. (2009) BIBLIOTECA DEL INSTITUTO ANTONIO DE NEBRIJA DE ESTUDIOS SOBRE LA UNIVERSIDAD. Nª 17. 222-227.

Redondo, G. (1993). Historia de la Iglesia en España, 1931-1939: La Guerra Civil, 1936-1939 (Vol. 2). Ediciones Rialp. 206

 

El Coeter (II)

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , ,

3.

…Por la tarde del primer dia de la fiesta no suele haber cosa particular en el pueblo que ocupo notablemente al cohetero ni á sus oficiales. Por la noche despues de haber tenido un concierto de ciegos, haberse recitado algun romance ú otra diversion por el estilo; cuando la noche ha mediado su carrera y todo el pueblo se ha retirado a descansar deseando que llegue el siguiente dia para continuar la fiesta , aquellos mozos solteros á quien el pérfido Cupido ha herido con sus invisibles flechas , pretenden dar un desahogo á sus eróticas pasiones , manifestando el amor que tienen á sus silfides con una serenata que llaman albaes. Este es un episodio de la fiesta en que el cohetero toma parle aunque indirectamente. En los pueblos de nuestra provincia las mozas solteras tienen vanidad de que sus pretendientes les tiznen con humo producido por el fuego de los cohetes las fachadas de sus casas que por razon de las fiestas han blanqueado, pues en ello creen ver grabadas las señales del aprecio que se les tiene entre los solteros. Cosa singular son las tales serenatas: una dulzaina, un tamboril; dos Bardos, y no de los que tuvo Salomon ni la Escocia ; un gran número de mozos y el cohetero ó uno de sus oficiales con un capazo sobre las espaldas lleno de cohetes, se presentan frento la ventana de la joven que quieren obsequiar. Principian con una monótona orquesta y cuando concluye la introduccion , que dura unos tres minutos , el tamboril acompaña con unos golpes pausados y pianos ; uno de los Bardos se pone a cantar improvisando el primero y segundo verso y el otro concluye el cuarteto cantando tambien de improviso el tercero y cuarto. De tales inprovisaciones suelen salir unas veces pensamientos ingeniosos y sutiles; otras, estravagancias y sandeces , de, á folio; el lenguaje es castellano, valenciano ó una mezcla de entrambos , como por ejemplo:

—Niña quo estás en la cama,

despierta si estás dormida.

—No aumentes la ardiente llama

que va acabar con mi vida.

Cuanta cósa en lo mon pasa,

¡pues anem com te que ser!

Tens al rector dins de casa

y al teu novio en lo carrer.

—Prenda de amor adorada

pomell de aroma y chesmil.

Eres niña mas salada –

que les roses en abril.

A la conclusion de cada cuarteto vuelvo la música igual á la introduccion, disparan algunos cohetes , dan unos prolongados abullidos que allí llaman relinchar, semejantes á los lelilíes de los árabes y cantan otras canciones por el estilo.

$(KGrHqFHJBcE+N1!PWidBQIQ(+l3NQ--60_57

Encyclopédie Méthodique. Tomo 1. 1782. MM Diderot. “Art de L´Artificier”. pp 119-175.

La hurí que ha estado escuchando desde el principio aquella armónica manifestacion del amor que inspira, dá mil y mil vueltas por su mullido lecho y no satisfecha de estar oyendo desde la cama se levanta con ligereza , pone desnudos los pies sobre e! suelo y con solo el grotesco camison que cubre sus torneadas formas corre á colocarse encojida debajo de la ventana para escuchar mas de cerca las coplas que entonan en su alabanza; se repite el disparo de cohetes que tiznan la blanca fachada , siguen cantándola improvisadas canciones haciéndola aumentar el férvido deseo que tiene de que llegue el suspirado día en que el himeneo haga reales sus esperanzas ; la comitiva se despide cantando, y se marcha con la música á otra parte.

Cansados de darle culto á Cítores pasan á dárselo á Momo parándose á la puerta de algun viejo regañon que por desgracia tiene dos ó mas hijas feas y presuntuosas y entre otras canciones también improvisadas y con igual filarmonía que las anteriores suelen cantar:

Ya se que tens dos chiquetes

Deu fasa que siguen bónes.

—Mes valguera que tingueres

dos póres de catorse arróbes

—Cuando paso por la puerta

me haces cara de Musolo (6)

—y como soy Teulaino (7)

solo paso, pico y volo (8)

Con estas sátiras y aquellas trovas se termina la funcion y cansados se retiran á sus casas.

Principia el día á clarear, Morfeo deja su presidencia, vuelve Febo á ocuparla y las pintadas avecillas saludan al padre de la luz con sus suaves y melodiosos trinos. El pobre cohetero, ó uno de sus oficiales sin embargo de no haber dormido en toda la noche coloca sus masclets, como el dia anterior, frente la puerta del templo, los dispara acompañando al estampido el vuelo de campanas y comienza el segundo dia de la fiesta.

$(KGrHqJHJEME+cy6rtM6BQIQcU6Wzw--60_57

Encyclopédie Méthodique. Tomo 1. 1782. MM Diderot. “Art de L´Artificier”. pp 119-175.

Este es el dia de mas trabajo y en el que el cohetero muestra todas sus habilidades. Mientras se celebra la misa conventual hace  los disparos de costumbre y luego pasa con los oficiales á preparar el castillo. A manera de un arquitecto cuando plantea un palacio clava en el suelo los piquetes que juzga necesarios , los une por medio de cuerdas , marca los puntos donde han de ahincarse los piés derechos , y los oficiales principian á hincar dichos pies sujetándose estrictamente á lo prescrito por su director; concluida esta operacion el cohetero , para probar la solidez del trabajo , se abraza á cada madero le empuja hácia adelante y atrás y si ve que no se mueve dá por sólida la obra. Coloca las ruedas donde están ensartados los cohetes y queda montado todo el aparato.

Como muchas jentes de los pueblos circunvecinos suelen acudir á la fiesta siempre envidiosos del goce de los de aquel lugar, algunos mal intencionados intentan á veces prender ocultamente fuego al castillo; para que esto no suceda el alcalde pone dos ó mas vigilantes que no dejan acercar á nadie mas que hasta una distancia desde donde no pueden hacer mal.

Muchas veces en lugar de un castillo hay dos , uno que paga el ayuntamiento y otro los clavarios; otras, el ayuntamiento paga una cuerda y los clavarios un castillo ó viceversa. En el mayor número de pueblos por razon de economía solo se dispara una de las dos cosas.

$T2eC16VHJGoE9nuQffKWBQIQbMoCPw--60_57

Encyclopédie Méthodique. Tomo 1. 1782. MM Diderot. “Art de L´Artificier”. pp 119-175.

El disparo de la cuerda no ofrece tan buena vista al público ni lucimiento para el cohetero como el del castillo , sin embargo que son mayores las dificultades que hay que vencer para que una cuerda sea buena.

A lo largo de una cuerda tirante sujeta por sus estremos hacen correr varias ruedas de cohetes, que van prendiéndose fuego por un orden sucesivo desprendiendo muchas veces otros cohetes hacia bajo y otros rayos de luz de diferentes colores con intérvalos de oscuridad, sin que por esto deje de estar prendido el fuego. Dichas ruedas caminan por solo el impulso que reciben del fuego; únicamente si por el rozamiento con la cuerda les impide la marcha, los oficiales les empujan con una caña. Presentan estas , vistas mas ó menos agradables.

El carro de fuego en cuerda, es el artefacto original con el cual se realizaban les cordaes a mediados del siglo XVIII, en todo el Reino de Valencia, recuperado por So Juan Garcia Estelles. Fuente: cuetevillar, 28/1/2010

El castillo es la obra mas bella de las del cohetero. Despues que se ha celebrado la procesion, cuando la imágen del santo patron del pueblo que llevan en andas esta entrando en el templo, una estrepitosa traca de cohetes retumba en los oidos de los concurrentes terminando con trueno de ronco estampido al que el pueblo contesta victoreando.

Segun disposicion de los señores que dirijen la fiesta, concluida la procesion , ó una ó dos horas despues , proceden al disparo del castillo; disponen lo primero cuando hay muchos forasteros y quieren dispensarles la gracia de dispararlo pronto para que no regresen tarde á sus casas , y lo segundo cuando por antojo quieren guardar la mayor diversion para despues de cenar.

Llegada la hora convenida, gran número de gente se encuentra agrupada en derredor del castillo, los balcones y ventanas se hallan llenos de curiosos y todos aguardan con impaciencia que se dé principio á la función.

Dada la órden para proceder al disparo, el cohetero y sus oficiales se disponen para el efecto atándose cuatro hilos ó cintas uno en el estremo de cada manga de la chaqueta y los otros dos en los estremos del pantalon, con objeto de que no se les pueda introducir ninguna chispa. Llegado el momento se principia disparando de uno á uno varios cohetes voladores que suben con una velocidad admirable, estallando unos con un pequeño trueno cuando llegan á su mayor altura, otros mostrando una luz amarillenta ó rojiza que ilu mina todo aquel espacio dejando ver con bastante claridad el rostro de los espectadores ; luego van prendiendo fuego á las ruedas mas avanzadas, las que jiran en torno de su eje desprendiendo luces de admirable vista, siguen á estas los fuegos de enmedio y luego las del centro, que son las últimas, se desarrollan en figuras semicirculares, cónicas ó élices con profusion de luces de mil colores que causan un maravilloso encanto ; suele concluir por una estrepitosa traca de cohetes y por la ascencion á la vez de varios cohetes voladores. Aquí es ella: los mozos que han vaciado el capazo del cohetero comprándole todos los cohetes sueltos que ha traido además de los gastados en les albaes , principian á prenderles fuego lanzandoles a diestra y siniestra sobre los grupos de gente; todos se ponen en movimiento; corren, chillan, gritan, ríen, vocean; por todas partes se ven raudales de fuego ; parece que el Piroflejeton (9) se ha salido de madre , todo el mundo aunque contento se encuentra alarmado; únicamente el cohetero permanece impasible al fuego y se muestra satisfecho por haber dado fin á su compromiso.

Izquierda: James Cutrush. System of Pyrotechny, Philadelfia 1825. Derecha: Encyclopédie Méthodique. Tomo 1. 1782. MM Diderot. “Art de L´Artificier”. Alegoría de la Pirotecnia (Fuego Artístico). pp 119-175.

En la misma noche y despues de haber desmontado las ruedas y desclavando los pies derechos que armaban el castillo se presenta en casa del alcalde ajusta su cuenta, firma si sabe el recibo que suelen darle estendido  ó lo hace por mano agena, cobra, el valor de todos sus trabajos, cena; le dan las gracias  y se retira á descansar.

A las fiestas que se celebran en los pueblos suele seguirse el que haya despues dos o tres dias en que se corren novillos; convidan como es regular al cohetero para que asista a ellas pero este ó sea por aquello que a nadie le gustar estar en la tienda despues que concluyó su hacienda ó bien porque conviene con aquel refran anglo-americano Times is money (10) no aguarda mas y se marcha en cuanto amanece.

Estas son las observaciones que tengo hechas acerca de la vida del cohetero . es uno de aquellos individuos que no gustan de revoluciones, no desea mas que haya fiestas y su mayor gloria consiste en que se le encargue la formación de un castillo ó cuerda que haya de dispararse en presencia de S.M.

Captura de pantalla (454)

José Enrique Ferriols Monrabal “La Pirotecnia Valenciana”.  p 9

He concluido con el cohetero , caro editor y voy a principiar a escribir otro tipo en que trataré tanto de cosas acuosas , como en este he tratado de cosas ígneas.

Transcripción literal del capítulo “El Cohetero” de Alejandro Buchaca i Freire, en el libro “Los Valencianos pintados por si mismos”. Obra de Interes y Lujo, escrita por varios distinguidos escritores. Valencia-1859. Imprenta de La Regeneración Tipográfica de D. Ignacio Boix, calle del Sagrario de Sta Cruz, núm 4. (pp 319-330)

Biblioteca: So Juan García Estellés, “Mestre Coeter”

 

Javier Martínez Santamaría

Associació Cultutal Templers de Burjassot©

Coeter (I)

(6)   En vez de Mochuelo.

(7)   Por Gorrion.

(8)   Por vuelo.

(9)   Uno de los ríos del infierno

(10) El tiempo es dinero

El Coeter (I)

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , ,

Transcripción literal del capítulo “El Cohetero” de Alejandro Buchaca i Freire, en el libro “Los Valencianos pintados por si mismos”. Obra de Interes y Lujo, escrita por varios distinguidos escritores. Valencia-1859. Imprenta de La Regeneración Tipográfica de D. Ignacio Boix, calle del Sagrario de Sta Cruz, núm 4. (pp 319-330)

Biblioteca: So Juan García Estellés, “Mestre Coeter”

3.

Allá voy , y no á hacer cualquier cosa; nada menos que ha describir á un pirotécnico, pero no de aquellos que en la pirotécnica se dedican á la aplicacion tormentaria y arto de destruir , sino á la parte recreativa; los primeros necesitan de muchos y sublimes estudios para poder merecer una charretera en el cuerpo de artillería , á la par que los segundos sin teoría de combustion, ni cálculo diferencial, ni integral, son los que sin causar espanto entretienen á las gentes con el ronco son dels masclets (1), con el traqueteo de les piuletes (2), la rápida ascension de les eixides (3) y con las vistosas ruedas que ya con direcciones recias , ya describiendo volutas ú otras curvas , despiden fuegos de diferentes colores presentando bellísimos cuadros capaces de animar al inglés mas flemático.

El pirotécnico que vamos á describir llamado vulgarmente el Coheter (4), es un hombre que causa la mayor admiracion á los labriegos: generalmente es séñor, previsor, sereno, arrojado y pronto en sus acciones; suele no fumar y en caso de hacerlo lo verifica pocas veces. Estas cualidades son debidas á el eminente peligro á que continuamente está espuesto por la fácil inflamacion de la pólvora y otros combustibles que forman el principal material de sus obras.

1

Los instrumentos de su arte se reducen á una artesa y una bala de á doce para desmenuzar la pólvora; un almirez para machacar el azufre; una hoz para cortar las cañas; unas tijeras para cortar papel; un embudito de ojadelata; unos cuantos pinchadores; atacadores de hierro huecos y macizos ; una balanza pequeña ; mesas y sillas. Su trage siempre modesto y de poco valor, suele componerse de un pantalon no muy ancho y bien cortado de tiro para poder saltar con facilidad; una chaqueta de manga ajustada, porque los faldones de un gaban ó levita le incomodarían y la manga ancha permitiría la entrada á las chispas hasta tocar el cutis de los brazos. Prefiere la ropa de lana á la de hilo y mas á la de algodon, porque en aquella el fuego no puede prenderse con facilidad, mas no tiene noticia de las telas de asbesto que son incombustibles. Estos humildes Pirabolistas andan siempre de fiesta en fiesta al revés de los médicos que andan siempre de llanto en llanto. Trabajan con ligereza y precaucion, son exactos en sus presupuestos y sacan un regular producto de su trabajo. Sus mas utiles y altas relaciones son los alcaldes de los pueblos y los clavarios de las fiestas. Cuando unos ú otros se presentan en su casa, en representacion de la junta de fábrica ó ayuntamiento, el cohetero los recibe con mucha seriedad, les dice que se sienten quedándose él de pié. El alcalde y demás del comandin lo observan atentamente, se miran unos á otros y tomando uno la iniciativa esplica al cohetero el objeto de su venida manifestando si quiere masclets , traca de cohetes , castillo ó cuerda. Siempre son tres de estas cosas las que se le encargan, pero infaliblemente, si es para pueblo entran en ellas las dos primeras; la determinacion de si la tercera ha de ser cuerda ó castillo, depende de una discusion, que los principales del pueblo han tenido de antemano en la cual suele haber mas debate que en el congreso de diputados cuando se traía de presupuestos.

Resuelta la cuestion, al paso que encargan la traca y los masclets entran en ajuste del castillo ó cuerda, sin esplicacion de la clase de vistas de fuegos que ha de tener y sin otro mas que decir un castillo ó cuerda de tantas libras de, valor (5). El cohetero que les ha estado escuchando con suma atencion uno los estremos de los dedos índice y pulgar y llevándolos á los lábios, se queda pensativo y como reflecsionando si podrá desempeñar el cargo. Por pocas que sean sus ocupaciones en aquel entonces, contesta:

—Mucho trabajo hay. Y sigue como meditando; no obstante haremos lo que se pueda.

Es que no fasa falta. Contesta uno de los otros. El dia abans per la vespra l´espere en casa.

—Bien, bien. Contesta el cohetero.

No se olvide de dur bon cabás. Dándole á entender con esto que lleve un buen capazo lleno de cohetes sueltos.

—Bueno; no faltará nada de lo que sea menester. Envíen ustedes un carro uno ó dos dias antes, segun lo distante que está el pueblo, que allá iré con mi gente.

Se despide la comision y el cohetero principia á preparar la encomienda por sí solo ó auxiliado por sus oficiales, los cuales trabajan sentados con mucha separacion unos do otros para evitar desgracias. Con mucha facilidad ocurren explosiones causándolas á veces muy terribles. En la fabricacion de les ixides de luz que se componen de una mezcla de salitre, azufre y carbon; cuando atacan estos ingredientes dentro del rollo de papel ó cáñon de caña que da forma al cohete y por inadvertencia ó descuido choca el atacador con otro hierro que hay dentro del cohete mientras lo forman, se produce la esplosion del que tienen entro las manos; y es cosa de admirar como no lo sueltan y lo sostienen con los dedos para que no comunique el fuego á la obra que suele haber en derredor. Los mas de ellos que ignoran las materias que constituyen la pólvora suelen admirarse que unidas las materias indicadas se inflamen con tanta facilidad, y mil veces se les oye decir: <<Cosas hay en nuestro oficio á las que se prende fuego con mas facilidad que á la pólvora>>.

 

James Cutrush. System of Pyrotechny, Philadelfia 1825. Portada y p 619.

Un poco antes ó despues que el cohetero y sus oficiales han concluido el trabajo encomendado, como de improviso, se presenta á la puerta de su casa un hombre acompañando el carro convenido para la traslacion del cohetero , oficiales y su obra al pueblo donde se ha de celebrar la funcion.

—¿Ya están hechos los fuegos? Pregunta el conducir del carro.

¿Podremos divertirnos? No se olvido usted de los cohetes sueltos.

—Ya tengo hecho buen acopio de ellos. Respondio el cohetero. Y por cierto que los hay bien gordos.

Con sumo cuidado cargan su obra sobre el carro, y el conductor, cohetero y dos ó mas oficiales suben en el y se dirijen hacia el lugar de la funcion. Durante el camino el cohetero le va ponderando al conductor el buen trato que á el y á sus ayudantes les dieron en tal ó cual pueblo, lo mucho que les gustó la cuerda ó castillo ; los oficiales que tambien meten su cuarto á espadas en la conversacion, como en un entreparéntesis preguntan si en el pueblo á donde van hay buen vino, citando algunos puntos donde dicen que les dieron á beber con abundancia uno muy bueno ; el conductor con inocente amabilidad les contesta que en su pueblo hay vinos de escelente calidad, porque aunque no sea así creo que todo lo que existe en el lugar en que ha nacido es lo mejor que se conoce en el mundo , y les promete que durante los días que permanezcan en el pueblo les dará á beber cuanto quieran del mejor vino que se encuentre. Con esta y otras conversaciones van pasando el camino sin serles fastidioso y cuando menos piensan se encuentran en las inmediaciones del pueblo. El previsor cohetero manda á sus oficiales que inmediatamente echen pié á tierra y se queda en el carro puesto de pié; el conductor baja y toma con su izquierda la muía por la brida junto á Ia boca, con la derecha hace crujir el látigo y formando un curioso grupo entran en el pueblo. Todos los muchachos salen frenéticos á recibirles, andan saltando y gritando alrededor del carro; los oficiales les separan empujándoles, uno cae junto á la rueda, otro se plañe de un latigazo que ha recibido del conductor, las mugeres les salen á las puertas y miran aquel aparato hasta que le pierdan de vista. Como en triunfo acompañan al cohetero y demás jentes hasta la casa donde debe pernoctar. Llegados ya los oficiales descargan todo el comboy y lo depositan con precaucion en sitio retirado y seguro. Mientras, acuden el alcalde, el secretario, los regidores, el cura, el médico, el maestro de escuela y todos aquellos que figuran en primer línea en el pueblo; cada cual dirije al cohetero mil palabras que todas se reducen á preguntarle ¿Que tal, tindrem bones desparaes.  Será bó el castell? ¿Porta cuhets solts?.

El secretario suele recordar á media voz la orden dada por diferentes gobernadores civiles de qua no se permita disparar carretillas sueltas en las poblaciones. Todo el mundo calla y oye al secretario con desprecio; alguno mas osado contesta. ¡Vhá, vhá! Els de Valencia vólen arreglara tot. Mes valguera que se arreglaren ells. Algun viejo de los presentes suele concluir la locucion el osado añadiendo: Tota la vida han tirat cuhets els dies de les [estes. ¿Per qué no nam de tirarli ara? Entre estas y otras razones el cohetero y su jente descansan del viage y toman su buen vaso de agua con limon y azúcar.

Luego sale acompañado de la comitiva que allí se ha reunido á su llegada y se dirijen al sitlo donde quieren que se dispare el castillo ó cuerda, examina atentamente el terreno y como sabe la dirección de los fuegos y el efecto que pueden producir á la vista del espectador de mirarlos de uno ú otro punto, si acaso no juzga el sitio á propósito lo manifiesta á los que le acompañan, les indica la mejor disposicion, y estos, por aquello de Magister dixit convienen sin replicar con el cohetero.

$T2eC16RHJIIE9qTYKDYIBQIQW(NPIg--60_57

Encyclopédie Méthodique. Tomo 1. 1782. MM Diderot. “Art de L´Artificier”. pp 119-175.

Al día siguiente apenas principia el sol á rayar sobre el horizonte dorando las cumbres de las montañas, las azoteas de los edificios, y las copas de los árboles mas elevados ; cuando las flores muestran su mejor lozanía resaltando sobre sus corolas las brillantes gotas de rocío que el relente depositó durante la noche; cuando acariciadas por un suave céfiro embalsaman la atmósfera con sus aromáticos olores, un vuelo de campanas y clamoreo general anuncian el principio de la fiesta y el cohetero comienza á demostrar sus habilidades. Frente á la puerta del templo tiene colocada como una hilera de masclets que va disparando uno á uno al son de las campanas: Todo so pone en movimiento , los niños saltan de alegría, todos van abriendo las puertas de su casa; únicamente suele permanecer cerradas las de algun palacio, antiguo castillo donde mora alguna señora de alta estirpe que por haber gastado con demasía en la corte se ha retirado provisionalmente en aquel lugar, de donde toma el nombre su título; y el confuso rumor la despierta, tal vez, de un sueño que que la hacia gozar de un fantástico baile que se daba en una embajada en cuyos salones soñaba estar. La banda de música repite varias piezas alegres y todo aparece bello y encantador.

El cohetero vuelve á su alojamiento, almuerza y prepara de nuevo los masclets. Los oficiales que no han olvidado las promesas del que les condujo al pueblo , cuando en el camino le preguntaron si habia buen vino en el lugar á donde iban, recuerdan á su conductor lo prometido y logran visitar algunas bodegas donde dan á Baco un culto reverente.

A las diez de la mañana suele principiar la misa mayor con orquesta y sermon ; al llegar al primer evangelio se disparan otra vez una hilera de masclets , lo mismo al levantar á Dios y á la conclusion de la misa…

Javier Martínez Santamaría

Associació Cultural Templers de Burjassot©

El Coeter (II)

 

Notas:

(1)  Morteretes.

(2)  Cohetes sin petardo.

(3)  Cohetes voladores.

(4)  Cohetero.

(5)  Libra, moneda imaginaria que equivale á cinco reales vellon y dos maravedises.

Hijos de Francisco Bueno S.L. de Burjasot. “El Rajolar”

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , ,

CON SUS BOVEDILLAS SE CONSTRUYE EL RASCACIELOS MAS ALTO DE LA CIUDAD DE VALENCIA

(La finca de Hierro, también llamada edificio Garcerán. Su edificación –la primera en la ciudad que empleó una estructura de hierro, de ahí su nombre- empezó en 1954, antes de la riada que asoló Valencia en octubre de 1957, y duró hasta 1962, diseñado por los arquitectos Vicente Figuerola Benavent y Vicente Aliena Goiti fue el más alto de Valencia durante 40 años.)

“Allá por los albores de nuestro siglo XX, un modesto albañil, hijo de Burjasot, se entregaba con el mayor entusiasmo a la tarea de fabricar hornos para la cocción de ladrillos. Numerosas industrias florecientes del ramo, situadas en lo que hoy es emporio de la alfarería –Alfara del Patriarca- conocen sobradamente la capacidad de aquel obrero especializado que fomentó con su trabajo la gran riqueza alfarera.

Al propio tiempo que el joven albañil, Francisco Bueno Oliveros, fundaba su hogar, establecía por su cuenta una modesta industria.

De sus primeras vacilaciones o ensayos no vamos a ocuparnos demasiado. Nos bastará saber el tesón con que se empleó hasta obtener la materia apropiada para la fabricación de ladrillos. La tierra arcillosa de Burjasot fue amasada y hermanada con la tierra grasa de Olocau, y ya sólo faltaba que el impulso brioso de los hijos de Francisco Bueno multiplicara las naves, los hornos y la maquinaria, dando lugar a esta importantísima factoría que esparce las arenas de la partida de La Coma, de Burjasot, entre las edificaciones de la gran urbe valenciana.

El 17 de enero de 1953, rodeado de sus hijos, falleció don Francisco Bueno Oliveros, a la edad de ochenta años, después de una vida intensa de laboriosidad y afable rectitud. Sus hijos y herederos incrementaron con su trabajo la hacienda fundada por el padre.

EMPLAZAMIENTO

Por cuanto esta firma comercial representa para Valencia, nuestra revista, tan vinculada a los intereses morales y materiales de la región, desea traerla a sus páginas para colocarla en el plano tan relevante que le corresponde. Investidos de la representación de VALENCIA CULTURAL, nos encaminamos hacia la ciudad de los Silos, partida de La Coma, la antigua barrancada que alimenta con sus tierras de sedimentación la industria que nos ocupa y que está situada en la carretera de Liria, hoy General Aranda, núm. 141.

Nos recibe su gerente don Pedro Bueno Gil, Primer Teniente de Alcalde Burjasot, que, con nosotros, recorre una vez más las instalaciones.

PROCESO INDUSTRIAL

En efecto, el barranco de La Coma constituye la cantera. Sus arenas reposan sedimentadas hasta una profundidad que oscila entre el metro y los dos metros por lo que la explotación se realiza horizontalmente. La primera operación es la de extracción de la tierra. Su mixtura con la tierra grasa de Olocau se realiza en seco y en proporciones variables, procediéndose a continuación al triturado mecánico hasta conseguir una arena finísima. Viene luego el amasado, también mecánico, procurando dar a la masa la humedad conveniente. Tras esta operación se ejecuta el moldeado a presión, fase rápida y curiosa que termina con el cortado de las piezas, la primera parte del proceso. Los ladrillos y baldosas, las grandes bovedillas, con la forma ya definitiva, pero en crudo, son conducidas por las vagonetas distribuidoras a los respectivos secaderos, donde permanecen los días necesarios hasta perder la humedad necesaria. Por último, la cocción. Dispone la fábrica de un gran horno de fuego continuo compuesto de doce cámaras alimentadas con carbón mineral. La cocción que es la operación más importante y de mayor responsabilidad, termina el proceso de fabricación y las piezas quedan en disposición de ser servidas a los clientes.

Derribo de la Chimenea de “Rajolar de Burjasot” ca.1983. Instantáneas realizadas desde el Camí del Cementeri, al fondo el carrer “La Punyalá”. Archivo Templers de Burjassot

CAPACIDAD DE PRODUCCIÓN Y ESPECIALIDADES

La capacidad de producción de esta empresa es de seis millones y medio de piezas por año. Últimamente se ha especializado en la fabricación de ladrillos rojos para fachadas, pero la verdadera especialidad de esta casa la constituye la producción de piezas cerámicas de grandes dimensiones –bovedillas-, que nada tienen que envidiar a las que se fabrican en las factorías italianas de fama mundial. Digamos, finalmente, que con estas piezas, de las que la fábrica de Hijos de Francisco Bueno ha sido capaz de suministrar 52.000 metros cuadrados en dos años, se ha dado cima al rascacielos de la calle de Játiva, de nuestra capital, que es el edificio más alto de la región valenciana!. (1)

 

(1) Transcripción literal del artículo aparecido en el nº. 1 del año I en la revista “VALENCIA CULTURAL” de fecha mayo de 1960.

 

 

Jesús Moya Casado

Associació Cultural Templers de Burjassot©

Juan Fuster Ortells, más conocido como Joan Fuster

Etiquetas

, , , , , , , ,

Bordero:  Nombre que se da al documento en que figuran relacionados una serie de conceptos respecto a cuales se facilita información concreta. (Enciclopedia de Economía, Finanzas y Negocios, Volumen I.  20 Tomos. Varios autores. Ed. CISS).

La relación de Joan Fuster y Max Cahner comenzó con una carta fechada el 27 de enero de 1959, en la que Bastardes i Cahner; fundadores dos años después de Edicions 62, ponian en conocimiento de Fuster la revista Germinabit (que después se convertió en Serra d’Or) en ella le proponian su colaboración para que aportara ideas y temas sobre el Pais Valencia y para que les sugiriera colaboradores de confianza. La relación se mantuvo hasta finales de los 80 del siglo pasado.

1

Joan Fuster

EL  MITO JOAN FUSTER

La figura de Joan Fuster sólo se puede enmarcar dentro del ámbito nacionalista catalán, de los Premis d’Octubre instados desde la Generalitat Catalana en tierras valencianas y de poco más.

Su proyección nacional e internacional es la de un autor carente de interés, incluso desconocido. Nada más sencillo que utilizar cualquier buscador de Internet, fijar su nombre e ir añadiendo al lado diferentes lugares del mundo para observar que su interés, restado el de Cataluña, es nulo.

Su prestigio se ciñe pues al ámbito propagandístico catalán, panfletario, confeccionado a golpe de talonario porque su interés literario es inexistente fuera de su redil.

Su bibliografía es un conjunto de ensayos sin prestigio alguno, desconocidos la mayoría, salvo su autoría de “Nosaltres els valencians” -carente de mérito literario y a la sazón sin rigor histórico alguno- que ha sido encumbrado a la consideración de Biblia Sagrada por sus adoctrinados seguidores. Ensayo, dicho sea de paso, escrito en el corto espacio de dos o tres meses por encargo de Max Cahner (1). Es decir, de obligada ejecución.

Mito, que no libro mítico, sabiamente conducido y utilizado cual Mesías redentor de una tierra prometida. Un autor presentado como salvador de la patria aunque más bien como protector, resultó ser el inventor de un país inexistente.

Un mito, una leyenda, una mentira; como lo es el de una supuesta evolución personal que más tuvo de encomienda interesada con fines claros y precisos, igualmente económicos y en su beneficio, que de cualquier aporte ilustrado se tratase.

“Nunca entendí como acabó siendo Catedrático de Filología Catalana en la Universidad de Valencia” dice Antoni Furió en su libro con ocasión de la IV Jornada Joan Fuster, organizada por el Ayuntamiento de Sueca y la Cátedra Joan Fuster celebrada en la Ribera Baja en el no muy lejano año del 2006. Y lo explica con rica veracidad, con ausencia de crítica, por lo que queda ésta para cualquier lector libre de adoctrinamiento.

Joan Fuster ya en su último tercio de vida, no podía acogerse a la Seguridad Social ni a ningún otro tipo de seguro porque jamás había trabajado para empresa alguna; sus artículos semanales le daban para mal vivir y él mismo se definía como “jornaler de la escriptura”

Finalmente se dio de alta como autónomo agrícola gracias a un pequeño trozo de tierra heredado de su padre -tallista de imágenes religiosas, profesión que en la posguerra fue muy lucrativa por hechos de sobra conocidos y de quien se guarda una interesante crítica hacia su hijo silenciada incomprensiblemente- instancia destinada a obtener en su día una pequeña pensión.

2

De tal guisa, había que dar una solución para que el Mesías Redentor tuviera una pensión digna. Y vaya si se la dieron: nada más y nada menos que “Catedrático de Filología Catalana en la Universidad de Valencia”, y… con todos los honores.

Eso sí, saltándose a la torera por el claustro universitario y ante un asombrado Luis Vives los méritos que las exigencias universitarias demandan para otorgar el puesto. Se las pasaron por el “arco del triunfo”, brincando a la ligera los obstáculos reglamentarios.

Joan Fuster, un mito, una mentira, un catalán de Sueca al servicio de una encomienda con el resultado de una leyenda, tan falsa como lo son todas las leyendas, y valga la redundancia.

Si los nacionalistas necesitan para su “templo sagrado” una capilla con su imagen predilecta y en alto pedernal, en Juan de la Cruz la tienen.

Su propio nombre le predestinó a ello.

(1)   Max Emanuel Cahner García  (Bad Godesberg-Alemania, 3 de diciembre de 1936-Barcelona-España, 14 de octubre de 2013)

Hijo de Max Emanuel Cahner Bruguera y María del Sagrario García Fuertes. Estos contrajeron matrimonio en Barcelona el 20 de junio de 1929 y emigraron a Alemania antes de su nacimiento a causa de la Guerra Civil Española. Debido a la persecución que sufrían las personas de origen judío bajo el régimen de Hitler, la familia volvió a España en 1937. Después de vivir una temporada en Galicia, volvieron todos a Barcelona.

El 1952 se matriculó en las facultades de Química y de Derecho de la Universidad de Barcelona. Obtuvo la Licenciatura en Ciencias Químicas y el Doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona y participó en el movimiento estudiantil antifranquista como miembro de la Assemblea Lliure del Paranimf (1957). En 1964 fue expulsado de España por su actividad nacionalista. Fue profesor de literatura catalana en la Universidad de Barcelona desde 1975 hasta que se jubiló, en 2006. Junto a Ramon Bastardes impulsó la nueva época de la revista Serra d’Or (1959) y en 1962 creó Edicions 62 que dirigió hasta 1969. En 1972 fundó Curial, Edicions catalanes. Fue uno de los principales promotores de la Gran Enciclopedia Catalana así como de la campaña el català al carrer. En 1985 fue nombrado presidente de la Universidad Catalana de Verano que se celebra en la localidad francesa de Prades y director de la nueva etapa de la Revista de Catalunya.

Fue uno de los fundadores de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) en 1976. Entre 1980 y 1984 ejerció el cargo de Conseller de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalidad de Cataluña. Fue comisario del proyecto del Teatro Nacional de Cataluña, cargo que ocupó hasta que en 1992 dimitió por divergencias con Josep Maria Flotats. En 1994 abandonó CDC, fundando su propio partido, Acción Catalana, que acabó aliándose con Esquerra Republicana de Catalunya. En 1996 le fue otorgada la Creu de Sant Jordi.

fuster1

Carnet de Falangista de Joan Fuster Fuente

Sin ninguna titulación salvo la de Bachiller, le ficharon como profesor la Universitat de Valencia. En el 86 acabó el doctorado y obtuvo, a título gratuito, la plaza de catedrático. ¡Todo en 3 años!, siendo rector su amigo Ramón Lapiedra, y vice-rector su otro amigo Josep Guía. En el 80, le subvencionaron con 450.000 ptas. la edición de un libro. El gobierno autonómico del socialista Lerma le concedió en 1985 una renta vitalicia anual de 1.500.000 ptas.

Opiniones públicas que se tienen de este personaje:

Mario Vargas Llosa: “Joan Fuster fue siempre un mediocre literato de escaso rigor intelectual, un voluntarista historicista que se presentó como con un tono mesiánico y al que le interesó poco la realidad histórica, la evolución cultural o el devenir humano”.

Juan Garcia Sentandreu: “Joan Fuster, defensor de la catalanidad de los valencianos y promotor dels “Paissos Catalans” que, en otro tiempo, fuera león rampante de la España imperial de Franco”.

Teresa Puerto: “El totem Fuster, falangista de carnet y aprendiz obediente a las órdenes del poeta Dionisio Ridruejo (Jefe de la Propaganda Franquista en Barcelona) alcanzó cotas insuperables de obediencia servil a la Casta NAZIonalista catalana. Y así, de manera meteórica, se convirtió en el profeta llamado a destruir la identidad histórico-lingüística del Poble Valencià, convertido en esclavo de remensa de las huestes invasoras”.

Jesús Moya Casado

Associació Cultural Templers  de Burjassot©

PD: Juan Fuster Ortells (Joan Fuster), falangista, tiene una calle con su nombre en Valencia y ahora quieren cambiar el nombre de la calle “Samuel Ros”, poeta  vanguardista, judio, falangista, compañero inseparable de Gómez de la Serna. Asiduo a la tertulia de Pombo y exiliado durante la guerra civil en Chile.

 

Vicente María Francisco AGULLÓ Fambuena. 27 y 28 de mayo de 1917 (2ª parte)

Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , ,

Archivo Javier Martínez

El Niño

Envuelto por el silencio de una noche de primavera, el pueblo de Burjassot dormía ausente y lejano de una mujer acompañada de su soledad; hacia la una de la madrugada se oyeron los gritos de una madre pariendo a su hijo; pasada la una, de nuevo el silencio. El llanto del niño rompió el silencio nocturno con su voz de vida nueva y llenó  la cueva familiar de alegría; era sano y robusto. Nuestro protagonista Vicente María Francisco Agulló Fambuena había nacido el 27 de mayo de 1917, sábado de Pentecostés, al día siguiente se celebraba la fiesta de la Patrona de Burjassot, la Virgen de la Cabeza. Fiesta de las doncellas del pueblo en honor a la Virgen (el día segundo de Pascua de Pentecostés).

El niño fue inscrito a las 19 horas del 27 de mayo de 1917, ante D. Manuel Blasco Ruiz, Juez municipal y D. Filiberto Sánchez Martínez, secretario, compareciendo D.  Gregorio Plá Carbonell, natural de Carpesa, mayor de edad, casado, empleado, vecino y domiciliado en este pueblo Casa Consistorial, con objeto de que se inscriba en el Registro Civil a un niño y al efecto como encargado de verificarlo por ausencia del padre (Clemente Agulló se encontraba de temporero en Francia), declaró: que dicho niño nació en las Cuevas del Cementerio, sin número a la una horas de hoy. Que es hijo legítimo de Clemente Agulló Fambuena , natural de Liria, de 37 años, casado, jornalero y de su mujer Encarnación Fambuena Ruiz, natural de Liria, de 39 años y domiciliados en el del nacido. Que es nieto por la línea paterna de Juan Agulló Linares difunto y de Trinidad Fambuena Montesinos, naturales de Finestrat y Liria respectivamente. (Acta de Nacimiento, Número 135, folio 135).

16325634_1719605671702359_776116573_o (2)

Archivo Juan Miguel Agulló Cortina

En la fotografía vemos a Encarnación Fambuena Ruiz y a su hijo Vicente María Francisco Agulló Fambuena vestido de “volquerets” preparados para la ceremonia del bautismo; como éste se realizó a la 5 de la tarde, los niños de un colegio cercano ubicado en la antigua calle del Colegio, actualmente Fermín Galán y García Hernández, esquina Rubert y Villó; colegio que no distaba más de 200 metros de la cueva, estaban asombrados ante el ajetreo de gentes y carruajes. Aparecen sentados en la parte superior de la cueva porque era la calle Beato Juan de Ribera, actualmente, actor Rambal.

Burjassot estaba teniendo un mes de mayo de 1917 bastante “alterado”. El día 8, la Guardia Civil del puesto de Burjassot, había detenido a Carmen Blay y a su padre Emilio Blay, acusados de espiritistas y curanderos:

“Valencia 8, 8 mañana, La Guardia civil del puesto de Burjasot ha comunicado al gobernador que en una casa de dicho pueblo se reunían varios individuos titulados espiritistas, que se dedicaban á curanderos. Dirigía el negocio la joven de veinte años Carmen Blay, y actuaba de secretario su padre, Emilio Blay, de cincuenta y cinco años.

Las curas, según declaraciones de algunos vecinos, las hacían enterrando en el corral de la casa frascos con líquidos y cajas de drogas con cantidades en metálico. Cuando la enfermedad era grave, la cantidad de dinero se aumentaba. Estos curanderos se dedicaban á la práctica de toda clase de sortilegios, arreglo de matrimonio, etc, etc.

Padre é hija han sido detenidos”. [ABC (Madrid) 8/5/1917]

A primera hora de la tarde del 28 de mayo de 1917, un landó de paseo, descapotado, paró en la calle de Liria a la altura de les coves del cementerí, el alcalde de Burjassot,  Vicente Llopis Mascarós y la doncella de una señora de postín, María Isabel Orellana y Rincón, se apearon para recoger al niño que el Obispo de Vich iba a bautizar en la iglesia parroquial de San Miguel, su madre les esperaba a la puerta de la cueva, estaba sola; su marido en Francia, ganándose el sustento de la familia, entregó  su hijo en los brazos de la doncella;  el alcalde y la doncella subieron al carruaje, dirección la iglesia, rodeados de gentío; la madre, andando, los siguió.

16388807_1719605681702358_572022340_o (2)

Archivo Juan Miguel Agulló Cortina

María Isabel Orellana y Rincón, Vicente Llopis Mascarós, alcalde, la doncella y Vicente María Francisco Agulló Fambuena, el recién nacido en el carruaje camino de la Iglesia.

El Obispo de Vich, Francisco Muñoz Izquierdo esperaba en la Iglesia parroquial. Había llegado al pueblo el día anterior en el rápido de Barcelona, para celebrar su consagración como Obispo de Vich,  siete meses antes, con familiares, amigos, y vecinos. Devoto de la Virgen y propulsor del culto mariano en su diócesis; años más tarde coronó a la Virgen de Gleba, hizo coincidir su regreso a Burjassot con la fiesta de la patrona, La Virgen de la Cabeza.

La Hormiga de oro 9_6_197

Fachada engalanada de la Iglesia de San Miguel de Burjassot

En el libro de Bautismos de 1917 de la Iglesia parroquial de San Miguel de Burjassot, asiento 48, 1ª Hoja, dice así: (Copia Literal)

“En la iglesia parroquial de San Miguel de Burjasot, Diocesis y provincia de Valencia, día veintiocho de mayo de mil novecientos diecisiete, el Iltmo Seño Obispo de Vich Dº. Francisco Muñoz Izquierdo, bautizo solemnemente a un niño que nació el día anterior a la una de la madrugada, hijo legítimo de Clemente Agulló Fambuena y de Encarnación Fambuena Ruiz, naturales y casados en Liria, vecinos de esta. Abuelos paternos Juan Agulló Linares, de Finestrat y Trinidad Fambuena Martínez, natural de Liria, difunto y vecina de esta; maternos Esteban Fambuena Martínez natural y difunto de Liria y Joaquina Ruiz Samchez, natural de Segorbe difunta en Liria. Se le puso por nombres Vicente, María, y Francisco. Juran sus padrinos D. Vicente Llopis, Alcalde de esta y Dª Isabel Orellana de Valencia, a quienes advertí el parentesco espiritual y obligación de enseñarle la doctrina Cristiana, Que certificó=”

parroquia (3)

Encarnación no sabía leer ni escribir, rogo al escribano anotara la inscripción bautismal en un papel para poder ensenársela a su marido cuando regresara de Francia. Este es papel que conserva la familia Agulló:

Archivo Juan Miguel Agulló Cortina

Libro de Bautismos de 1917 de la Iglesia parroquial de San Miguel de Burjassot, asiento 48, 2ª hoja y siguientes, dice así: (transcripción literal)

16325462_1719605408369052_122369170_o (2)

Archivo Juan Miguel Agulló Cortina

“A las doce del día veinte y siete de Mayo del año mil novecientos diez y siete, hizo su entrada solemne en lujoso automovil el Ilustrísimo y Reverendísimo Señor Doctor Don Francisco Muñoz Izquierdo, Obispo de Vich, en este su pueblo natal acompañado del Sr. Cura, Doctor Don Romualdo Vidal, alcalde Don Vicente Llopis, Juez Municipal Don Manuel Blasco; al apearse el Ilustre Prelado sonó estruendosa ovación mientras la Banda municipal del pueblo ejecutaba la marcha de Infantes: allí mismo fue cumplimentado por el Rvdo. Clero, Ilustre Ayuntamiento y demás autoridades, formándose acto contínuo la numerosa comitiva que se dirigió a la parroquia.

A duras penas consiguieron las autoridades y la Guardia Civil abrir camino para que pudiera pasar el distinguido cortejo. El Sr. Obispo profundamente conmovido bendecía a sus queridos paisanos, lleno de emoción agitaba el sombrero, mostrando así su satisfacción ante aquella prueba de afecto delirante que de los mismos recibía.

No es posible reseñar los nombres de todas las dignas personas que acudieron a recibir a S.E. basta decir que todos, desde los niños de las escuelas hasta los más ancianos estaban allí presentes.

A penas llegó la comitiva al templo, S.E., después de orar breves momentos subió al púlpito y con voz emocionada pronunció elocuente y sentida salutación, dando las gracias al Clero, Ayuntamiento, Asociaciones y pueblo en general, ofreciendose a todos como Hermano Mayor, manifestando asímismo que cuanto valía, tenía y poseía, estaba a disposición de los que tan espléndido homenaje le tributaban “Homenaje, dijo, que deposito a los pies de Nuestra  Augusta Patrona la Virgen de la Cabeza y que con caracteres indelebles quedará perpétuamente grabado en mi alma, pues ese entusiasmo que espontáneamente se desborda de vuestros corazones, cláramente indica que conservais muy vivos en vuestros pechos los cristianos y nobles sentimientos que de vuestros mayores, como legado precioso, heredásteis.”

Desde la Iglesia Parroquial  se trasladó la manifestación a la Ermita de San Roque donde se venera la Imagen de la Virgen de la Cabeza.

El trayecto fue una verdadera marcha triunfal, siendo S.E. aplaudido y vitoreado incesantemente; después de orar breves momentos ante la milagrosa imagen se dirigió por la explanada de los silos a su domicilio; al llegar aquí se disparó una vistosa traca de colores de 2000 metros. El Sr. Obispo obsequió a las autoridades y amigos de Valencia con suntuoso banquete.

A las cinco de la tarde la música dio un variadísimo concierto en la explanada de los Silos: a las siete fue trasladada procesionalmente, desde la Ermita a la Parroquia la vereranda imagen de la Santísima Virgen.

Fue tal la aglomeración del gentio ansioso de besar el anillo del Sr. Obispo, que hubo momentos en que verdaderamente lo llevaban en volandas. El pectoral se le rompió entre los apretones de la muchedumbre; hubo entonces un momento de confusión, y al intentar el Sr. Comandante de la Guardia Civil poner orden, le rogó S.E. que dejara en libertad al pueblo para que se le acercara.

En la madrugada del dia veinte y ocho se cantaron las últimas albaes dedicadas al Sr. Obispo, autoridades y Clavariesas.

La Iglesia y el altar mayor especialmente estaban adornados de flor natural tan artísticamente combinada que producía maravilloso efecto. Desde las ocho comenzó á afluir gente al templo; a las diez hora en que llegó el Sr. Obispo, no era posible contener ya a mayor multitud de la que se apiñaba bajo las espaciosas naves del mismo.

Se cantó la misa de Gounod titulada “Santa Cecilia” por 70 profesores bajo la dirección del Sr. Maestro de Capilla de la Catedral de Valencia Don Juan Pastor; el sermón lo pronunció el Doctor Don Romualdo Vidal Tudela, Cura-Ecónomo de la Parroquia. Asistieron al Ilustrísimo Sr. Obispo en el Pontifical los Muy Ilustres Sres. Capitulares de la Metropolitana de Valencia Doctores Don Constantino Tormo, Don Felipe Bilbao, Don Federico Ferreres, Don Elías Olmos y Don Manuel Irurita.

Terminada la Misa pasó S.E. a la Casa Abadía, viéndose obligado a salir al balcón ante las insistentes aclamaciones y vítores de la multitud; de aquí se trasladó en el automovil del acaudalado comerciante Sr. Aranda al domicilio de los  Señores  Don Vicente y Don José Prats, donde fue obsequiado con esplendido banquete.

A las cuatro y media de la tarde administró el Sr. Obispo los Santos Sacramentos del Bautismo y Confirmación al niño más pobre de los que nacieron en la semana anterior; siendo este apadrinado por el Sr. Alcalde Don Vicente Llopis y Doña Isabel Orellana; la madre del recién bautizado recibió valiosos donativos en metálico del Sr. Obispo, padrinos, clavarios y otras personas caritativas.

A las cinco dio selecto y brillante concierto en la Avenida de los Silos la acreditada banda del Regimiento de Otumba.

A causa del mal tiempo y de acuerdo con la junta de festejos se suspendió la procesión que hoy debía celebrarse fijándola para el próximo viernes día primero de Junio.

El día treinta y uno de Mayo celebró en la Parroquia el Sr. Obispo Misa de Comunión que recibieron de manos de S.E. más de quinientos fieles.

A las nueve visitó el Colegio Mayor del Beato Juan de Ribera y los Establecimientos de Enseñanza dirigidos por las Religiosas de la Sagrada Familia y Trinitarias, recibiendo en todos estos centros de instrucción cariñosas y filiales demostraciones de afecto.

Después de estas visitas se dirigió a la Iglesia Parroquial donde administró el Sacramento de la Confirmación a más de dos mil fieles, en dos turnos, siendo padrinos del primero Don Mariano Pascual y Dña. María del Consuelo Mateo Ventimilla (madre de Consuelo Suay, Viuda de Vicente Burgos) y del segundo Don José Elías Llopart y Doña Francisca Sancho. Desde la Iglesia pasó S. Ilma.  a la Casa-Abadía en donde el Sr. Cura le obsequió con magnífico banquete.

A las cuatro y media acompañado de las autoridades visitó a los enfermos pobres de la población, socorriéndoles con mano caritativa. A las siete visitó oficialmente al Ayuntamiento en las Casas Consistoriales (sic) , en cuyo vestíbulo le esperaban el Sr. Alcalde, todos los Concejales, Juez Municipal y numeroso público: Acto contínuo subió al Salón de Sesiones, ocupando la presidencia desde donde saludó con sentidas frases a la Ilustre Corporación, ofreciéndose incondicionalmente para contribuir a todo aquello que fuese beneficioso para la prosperidad material y moral de la población.

El día primero de Junio según acuerdo adoptado celebrose la procesión de la Virgen de la Cabeza, a la que asisitió el Sr. Obispo revestido de Pontifical. El acto constituyó grandiosa y espléndida manifestación de fe y religiosidad, distribuyeronse más de dos mil cirios y ello da idea de lo lucida que fue la mencionada procesión.

Las calles estaban engalanadas con hermosas colgaduras y desde los balcones que ostentaban vistosas luminarias caía al paso de la Imagen de la Virgen espesa llúvia de flores naturales; en las calles que recorrió el religioso cortejo, levantaronse numerosos y artisticos arcos de triunfo, disparándose infinidad de tracas.

A las once terminó la procesión en la Ermita de San Roque en medio de las mayores manifestaciones de entusiasmo.

Al retirarse el Sr. Obispo a su domicilio fue constantemente vitoreado hasta el extremo de verse obligado a salir al balcon para dar las gracias por tan efusiva manifestación de cariño.

Como final de estos festejos disparose a las doce de la noche un magnífico castillo de fuegos artificiales.

Nuestra más cumplida enhorabuena a las dignas autoridades que tanto trabajaron para que el orden más completo reinara en todos los actos celebrados, al pueblo que ha sabido admirablemente corresponder y muy especialmente a los distinguidos organizadores de tan brillantes fiestas Srs. D. Mariano Pascual, Don Manuel Aranda y Don Julio Parra”..

CCI20042017_00001 - copia (3)

Imagen tomada desde la parte trasera de la casa del Obispo en Burjassot, actual calle José Carsí, (ca 1917), donde aparecen algunos personajes de nuestra historia.

 

Vicente María Francisco Agulló Fambuena (ca 1940). Vicente por el padrino (el alcalde), María por la madrina (la aristócrata Orellana) y Francisco por el Obispo.

Vicente Agulló Fambuena (2)

Archivo Juan Miguel Agulló Cortina

Vicente María Francisco Agulló Fambuena, casó el 14 de diciembre de 1943 con, María del Carmen Cortina Fenech, natural de Burjassot, tuvieron 5 hijos, cuatro varones y una niña, Ernesto (†), Vicente, Alfredo, Encarna y Juan Miguel Agulló Cortina, contrajo matrimonio con María Fe Piñero Pérez, de Burjassot, sus hijos, Erika (1982), Joan Miguel (1985) y Alfredo José (1988).

Izquierda: Copia del asiento en el Libro de Bautismo de 1917, nº 48, 1ª hoja.  Iglesia parroquial de San Miguel de Burjassot. Derecha: Copia del Acta de Nacimiento, Juzgado de Burjassot, 1917

El Bautizo del Niño en la prensa de la época.

Diario La Correspondencia de Valencia (27-28-29/5/1917)

Diario Las Provincias (31/5/1917 y 2/6/1917)

Archivo Templres de Burjassot

Diario de Valencia (28-29/5/1917)

D d Vcia lunes 28_5_1917 1

D d Vcia lunes 28_5_1917 2

D d Vcia Martes 29_5_1917

El Siglo Futuro (28/5/1917)

siglo futuro 28_5_1917

Archivo Vicente Manzana de Pedro

Diario El Mercantil Valenciano (26/5/1917 y 31/5/1917)

Mercantil valenciano 26_5_1917

Mercantil valenciano 31_5_1917

Archivo Templers de Burjassot

Javier Martínez Santamaria

Associació Cultural Templers de Burjassot©

 

(1ª parte)

 

Bibliografía:

AC Castro, AC Moscardó, SL García. 2005. Edición facsímil del libro “Topografía médica de Burjasot” del Dr. D. Arturo Cervellera Castro, con anexo dedicado a su estudio y análisis. Associació Cultural L’Almara.

Andrés Soriano,  EJ. “El Bautizo”. Libro de Fiestas San Miguel y la Virgen de la Cabeza, septiembre 2000. Ayuntamiento de Burjassot.

“Almanak Mercantíl ó guía de comerciantes”, editado por la Vda de Joaquín Ibarra (Madrid)  1799, 1800, 1801 y 1802.

Archivo del Real Colegio de Corpus Christi de Valencia.  Signatura 3971, folio 126-130.

Árbol genealógico de la Familia Muñoz. Francisco Andrés Estellés.

http://www.arxparrvalencia.org/ Asiento 154 del Libro de Difuntos (QL 1831-1836), folio 274r de la parroquia de San Miguel de Burjassot.

Boletín Oficial Eclesiástico del Obispado de Vich, 24/10/1916, nº 1708. pp 286-301

Boletín Oficial Eclesiástico de Vich. 31/12/1965, nº 2604, pp 322-323.

“La Correspondencia  de Valencia”, 13/10/1916.

“La Época” (Madrid),  28/6/1890

Franch Benavent, R. (1997). Muerte y religiosidad en la burguesía comercial valenciana del siglo XVIII.

“Gaceta de los caminos de hierro”, 5/8/1860.

http://gw.geneanet.org

http://hdl.handle.net/10251/25179

Memoria sobre el colonato en Valencia / Pablo de Orellana y Rincón. Valencia: Librerías París-Valencia, 1980. — 48 p. — (Colección biblioteca valenciana) BETNO C.01/nº 12. Reprod. facs. de la ed. de: Valencia: Imprenta de Ferrer de Orga, 1886.

“Mercurio de España”. Imprenta Real. Madrid, junio de 1799.

Molas i Ribalta, P. (1974). Valencia i la Junta del Comerç.

Muy Ilustre, Virtuoso, Magnífico y Leal, Capitulo de Caballeros Jarados. San Vicente Ferrer, Boletín nº 1, (2004).

“El Pabellón Nacional”, 15/1/1876

Pérez Puchal, P. (1981). La dinámica histórica del área metropolitana de Valencia (A manera de conclusiones).

Pérez, V. G. (2003). Natalidad y mortalidad de la población valenciana (1858-1960). Cuadernos de geografía, (73).

Riegos del Rio Guadalaviar. Canal Real de Moncada. Ordenanzas para el buen gobierno y conservación de dicha acequia. (1915).

Romero, J. (1983). Propiedad agraria y sociedad rural en la España mediterránea: los casos valenciano y castellano en los siglos XIX y XX.

Tabanera García, N. (2003). Emigración y exilio: la experiencia migratoria valenciana en los siglos XIX y XX.

 

Un Niño, un Alcade, una Aristócrata, un Obispo y un Bautizo. 27 y 28 de mayo de 1917 (1ª parte)

Etiquetas

, , , , , , , , , , , ,

A un “Amic”, per  tu, Juanmi.

Agradecimientos:

Rafael Ginebra y Monsén Gros, archiveros del Arxiu i Biblioteca Episcopal de Vic, Quique Andrés, Juan Fco Tárrega, Gustavo Martí, Jesús Moya, Julián Carrillo, Paco Carbonell, Miguel Caro,  Juan García Estellés, Isabel Gomera Grancha,  Fco Andrés Estellés, Milagro Martínez Corberá, a todos y cada uno.

La población de Burjassot (Valencia) pasó de 5.101 habitantes en 1910 a 6.532 en 1920, su economía era eminentemente agrícola con un entramado industrial escaso,  bien comunicada con Valencia, gracias al tranvía, primero animal más tarde electrificado. Ciudad de veraneo de la burguesía mercantil capitalina y de profesionales liberales, con una intensa vida social en los meses de estío.

Considerando que la tasa de natalidad media entre 1910 y 1920 en la provincia de Valencia fue de un 23,4؉ y la de mortalidad en 1916 era del 18؉ (tanto por mil)¹, incrementar la población de Burjassot en diez años,  1.431 individuos censados, se debe a otras causas. A la migración desde las comarcas interiores del antiguo reino de Valencia.  Observando este fenómeno con la necesaria perspectiva histórica, vemos que agrupaciones rurales de casas que en el siglo XVII eran todavía lugarejos, como Alboraia, Benimamet, Burjassot, Godella…se convierten en verdaderos pueblos, bien que de carácter rural², es decir, localidades comprendidas dentro de la “Contribución Particular de Valencia”, embrión de lo que llamamos desde 1952-54 “Área Metropolitana de Valencia”, indica el constante flujo migratorio hacia poblaciones como Burjassot.

En las primeras décadas del siglo XX, debido a los sucesivos ensanches de la ciudad de Valencia, a una cierta estabilidad política, que una buena parte de la artesanía tradicional se transforma en industria y la práctica desaparición de los “colonatos”; después de la desamortización, donde los antiguos arrendatarios de las tierras de huerta se convierten en propietarios, (tema que merece un estudio en Burjassot) propició la aparición de una nueva pequeña burguesía rural y de una burguesía artesana- industrial, demandante de mano de obra. Dentro del antiguo reino de Valencia, los mayores flujos migratorios vienen desde las comarcas de Utiel-Requena, del Camp de Turia (Lliria y pueblos de alrededor) y de la comarca de los Serranos o Alto Turia (Chelva), fuera del reino, desde las montañas de Teruel, Cuenca y en menor medida Castellanos.

Así fue como llego a Burjassot uno de los protagonistas de nuestra historia, Clemente Agulló Fambuena, natural de Lliria y su esposa Encarnación Fambuena Ruiz, también de Lliria. En 1917 vivían en una cueva comprendida en una zona llamada “les Coves del Cementerí” de Burjassot, una loma calcárea con cierta pendiente, situada entre las calles Rubert y Villó, Isaac Peral, Juan Bautista Gil y la carretera de Lliria (antigua calle de Liria). Su cueva estaba situada cerca de la esquina de la calle Actor Rambal (antigua calle del Beato Juan de Ribera) y la calle Paterna, muy cerca existía un colegio público, en la esquina entre las calles Rubert y Villó y la calle Fermín Galán y García Hernández, (antigua calle del Colegio).

Casi la totalidad de la familia Agulló migro a Burjassot  desde Lliria, entre 1908 y 1920, todos ellos se alojaron en la zona de les coves del cementerí.

Archivo Juan Miguel Agulló Cortina.

 Izquierda: Clemente Agulló Fambuena trabajando como enterrador en el cementerio de Burjassot, (ca 1930). Derecha: Clemente Agulló (izquierda de la foto) junto a un compañero realizando las obras de adoquinado de las aceras del Paseo Concepción Arenal de Burjassot, (ca 1940).

Plano Burjassot_ok - copia (2)

Sección del plano de Burjassot en 1923 que aparece en “Topografía Médica de Burjassot”  del Doctor D. Arturo Cervellera Castro. Capitulo II. (AC Castro, AC Moscardó, SL García. 2005. Edición facsímil del libro “Topografía médica de Burjasot” del Dr. D. Arturo Cervellera Castro, con anexo dedicado a su estudio y análisis. Associació Cultural L’Almara)

plano..pngPlano actual de Burjassot (2017)

Clemente Agulló Fambuena era pocero, también trabajó de jornalero, obrero de la construcción y temporero del campo, e incluso enterrador, hacía lo necesario para mantener a su familia, pobre de solemnidad. Con sus manos y las de su mujer acondicionaron la cueva; Clemente fue uno de los primeros valencianos que emigraban por campañas a Francia, los llamados obreros estacionales o “golondrinas”³; tuvieron cuatro niñas y un varón. Estando Clemente trabajando en Francia nació su hijo Vicente María Francisco Agulló Fambuena, el día 27 de mayo de 1917, sábado, festividad de Pentecostés.

La Madrina

En el siglo XVIII, los “enfiteutas” (una de las múltiples modalidades de arrendamiento de tierras, en el Antiguo Régimen, muy común en las propiedades del Real Colegio de Corpus Christi en Burjassot) más destacados en Burjassot eran por parte de la nobleza las casas de Parcent  y Almodovar, con menor  patrimonio territorial: barón de Santa Bárbara, conde de Cirat, conde de Calderón, y marqués de Chandía. Los representantes de convento y comunidades (clero de San Salvador, colegio de Santo Tomás, clero de San Martín…) no concentraban muchas tierras. Estas habían ido a parar a comerciantes y rentistas de Valencia: Vicente Caussaranch, Pedro Casanova, Ignacio Orellana….entre otros nombres conocidos⁴.

Ignacio Orellana y Rueda, procedía de Segorbe (Valencia), formaba parte de la casa de Orellana, solar de Trujillo, hacendado e hidalgo, tuvo un hijo, Juan Bautista Orellana y Mocholí, casado con Mº Luisa Causa y Pastor, el matrimonio engendró cinco hijos:

Luis Orellana Causa (2/3/1788 –  6/6/1852), casado con Josefa Lorente Revello, natural de Cádiz.  Aristócrata, hacendado y mercader, Caballero de la Orden de Carlos III (14/6/1832). Vocal de la Junta de Comercio de Valencia⁵, representando a la Industria de la Seda junto a su hermano Juan Bautista, titulares de “Juan Bautista Orellana i fills i Cía”⁶.

Juan Bautista Orellana Causa.  Mercader del comercio de la seda y teniente del Regimiento de las Milicias Voluntarias del Reyno de Valencia, junio de 1799.⁷ Huyo a Denia a causa de la invasión de los franceses, poco antes del segundo sitio de Valencia por Suchet.

Ignacio Orellana Causa. Huyo con su hermano a Denia, regreso a Valencia y se dedicó a la administración de sus tierras.

Juana Orellana Causa,  soltera, testó a favor de sus hermanos las tierras que poseía en Burjassot, y otorgó el derecho de “cuarta” de las rentas al Real  Colegio de Corpus Christi de Valencia⁸.

Cecilia Orellana Causa (1771-18/9/1834), murió en Burjassot, siendo el oficiante Fray Juan Bautista Mascarell⁹, en la iglesia parroquial de San Miguel de Burjassot.

Luis Orellana Causa y Josefa Lorente Revello, fruto del matrimonio nació Josefa Orellana y Lorente († 8/12/1890) y Luis Orellana  y Lorente, casado con María de la Purificación Rincón de Castro, hija de Pablo Rincón, Oficial del ministerio de la Guerra. Cuatro hijos:

Luis Orellana  y Rincón  († 20/5/1896) Presentó un “Ensayo crítico sobre las Novelas Ejemplares de Cervantes”, con la bibliografía de sus ediciones, en 1890 a un concurso público, patrocinado  por La Real Academia Sevillana de las buenas letras, al mejor juicio crítico de la Novelas Ejemplares de Cervantes¹⁰.  Invento un sistema perfeccionado de aparato para blanquear y pulimentar el arroz. Fecha de la real cédula, 12 de marzo de 1860.¹¹ Fue candidato  a diputado por Valencia, circunscripción Torrente, junto con el sr Cerdá, barón del castillo de Chirel, en las elecciones de 1881. No obtuvo la elección¹².

Pablo Orellana y Rincón († 26/12/1899). Fue propuesto  compromisario a senador  por la Sociedad Económica de Amigos del País del reino de Valencia, siendo su presidente Juan Reig, el 21 de marzo de 1886¹³. Autor del libro “Memoria del colonato en Valencia”, editado en 1886. Crítica el descuido e indolencia con la que habían vigilado sus intereses los arrendadores de tierras, que habían permitido a los colonos hacerse con el control de la propiedad, imponiendo prácticas que lesionaban sus derechos¹⁴.

María Purificación de Orellana y Rincón y …

María Isabel de Orellana y Rincón: casada en primeras nupcias con Joaquín Fenollosa Carbonell (†24/12/1904), perito agrícola con el que tiene un hijo, quedando viuda el 28 de junio de 1904, casada en segundas nupcias con Ramón Díaz, culto literato y rico propietario. Falleció el 24 de septiembre de 1924.

Archivo Miguel Caro

CCI20042017_00001 (2)

La capilla mencionada en el diario “la Correspondencia de Valencia” el día 13 de septiembre de 1906;  capilla de la comunión,  se construyó sobre una parcela de un corral adyacente a la ermita de San Roque, propiedad de la familia Orellana, al corral, lo llamaban “El corral dels Orellana”.  Finalizando la primera década del siglo XX, se amplió la capilla gracias al empeño de Salvador Grancha y Juan Bautista Laguarda secundados por Isabel Orellana, debido al aumento progresivo de la población, especialmente de la que fijo su vivienda habitual en la parte alta del municipio, cuya consecuencia fue la incapacidad de acoger a tan alto número de feligreses la ermita de San Roque. En los años veinte, concretamente en julio de 1925 pasó a ser la capilla del Santísimo Cristo de la Expiación, obra del escultor Esponceda, escultura sufragada por  Juan Santiago¹⁵ (el Gitano) natural  de Ojiva (Granada) que se afincó en Burjassot. Posteriormente se utilizó para edificar la casa del sacerdote de la ermita.

Archivo Familia Moreno Senent. Copia, Enrique Javier Andrés Soriano

María Isabel Orellana y Rincón: La Madrina.

El Alcalde 

16388807_1719605681702358_572022340_o (3)

Archivo Juan Miguel Agulló Cortina

Miembro de la pequeña oligarquía terrateniente de Burjassot, síndico de la Real Acequia de Moncada por Burjassot en 1915¹⁶. Siendo alcalde, en sesión plenaria del Ayuntamiento celebrada el 26 de enero de 1917, se acordó dar el nombre de  Blasco Ibáñez a la calle Mayor; el alcalde Vicente Llopis Mascarós le envió a Blasco un telegrama notificándole el evento. Fue alcalde de Burjassot, desde el 1 de enero de 1916 hasta el 1 de enero de 1919. En la prensa de la época existió cierta polémica por su supuesto travestismo político, el diario “El Día”. Diario de la noche de Madrid, (martes, 20 de febrero de 1917) lo acusaba de monárquico, reconvertido en republicano, llamándolo “Alcalde del Rey”, posteriormente el diario “Las Provincias” de Valencia, (domingo, 25 de febrero de 1917), contestaba  mediante la siguiente reseña: “…pero ¿es que no sabe “El Día” que Burjasot no es cabeza de partido judicial y por lo tanto no tiene Alcalde de real orden?”

Vicente Llopis Mascarós: Alcalde. El Padrino.

El Obispo

Francisco Muñoz Izquierdo, (28/4/1868 – 11/4/1930). Nació en Burjassot, de familia humilde, no conoció a su padre Josef Miguel Muñoz Llorca  (6/11/1815 –  19/3/1868) era guarda del término, casado en segundas nupcias con Bernarda Izquierdo Alcacer, natural de Lliria, pertenecía a una familia apodada “Els Llocos” y “Els Venteros”, documentada  en Burjassot desde 1766 (María Muñoz)¹⁷. Fue el cura párroco de San Miguel,  José Gregorio Plá y el maestro público, Fernando Martín Llosa, quienes viendo sus cualidades para el estudio pidieron a sus padres que ingresara en el seminario, como la familia no tenía recursos, se encargaron de sufragarle los estudios, entre una familia caritativa, los Orellana y Rincón¹⁸, una suscripción popular y  algunas familias acomodadas de Burjassot, los Bort y los Senent.

SDC11759 (2)

Francisco Muñoz Izquierdo. Archiu Diocesà de Vic

“El 13 de octubre de 1916, en el rápido a Barcelona, salió desde Burjassot una comisión formada por  Vicente Suay, doctor Manuel Muñoz (primo del Obispo), Manuel Bort, José Senent, José María Alcañiz, José García y José Ballester, que llevan la misión de hacerle entrega del primoroso báculo que el vecindario de Burjassot le regala por su nombramiento como Obispo de Vich”.¹

Ordenado sacerdote a los veinticuatro años en 1892, doctor en Teología y Derecho Canónico en 1894. En 1903 fue Delegado permanente de la Mitra en los negocios del Principado de Andorra, Canónigo de la Catedral de la Santa Faz en Jaén, en 1908. El 28 de marzo de 1910, nombrado Arcipreste de la Catedral de Barcelona. Presentado al Obispado de Vich, por Real Decreto publicado en la Gazeta de Madrid, el 14 de marzo de 1916, confirmado por el Papa Benedicto XV el 5 de mayo. Tomo posesión del obispado el 15 de octubre de 1916, (1916-1925).  Durante su pontificado el Obispo sufrió un atentado anarquista en 1917:

“En una visita pastoral a la población de Sant Hipòlit de Voltregà, un individuo fingió querer recibir la benedicción del obispo y le intentó clavar un cuchillo en el pecho. El obispo salió ileso porque el cuchillo chocó con el cierre de la capa pluvial del prelado; el sacerdote Joaquim Gallifa tiró al agresor al suelo y algunos de los presentes lo redujeron hasta que llegó la policía. El agresor era un obrero de la vecina población de Torelló, Lluís Camps Vilaró, casado y de 54 años. También fueron detenidos sus cómplices: Eliseu Molas, de 37 años y natural de Girona; Joaquim Sobregrau, de 50 años y natural de Sant Cugat del Vallès y Francesc Llansà, de 64 años y de nacionalidad francesa”  (Gazeta de Vich, 2 octubre 1917, pp. 2 y 3).

Senador por el Arzobispado de Tarragona 1921-1922. En 1925, Muñoz Izquierdo fue nombrado vicario general castrense y se marchó a Madrid, donde llegó a ser capellán del Rey Alfonso XIII. En 1926, en atención a los servicios prestados a la corona española, recibió el título de Patriarca de las Indias Occidentales y se le nombró miembro del Consejo de Estado.

Esquela funeraria de Francisco Muñoz Izquierdo. Archiu Diocesà de Vic

Francisco Muñoz Izquierdo, Obispo de Vich: El Oficiante.

La Tradición

El bautizo de un niño en la iglesia de San Esteban (Valencia).  En el año 1350, la iglesia de San Esteban acogió el bautismo de San Vicente Ferrer. Para conmemorar este acto, cada año se celebra el bautizo de un “Vicente o Vicenta” en ese mismo lugar el día de San Vicente Mártir. Desde principios del siglo XVII (1625)²⁰, el bautizado era el “niño más pobre de la ciudad” para el que se elegían unos “padrinos pudientes” que se encargaran de su educación.

Enrique Javier Andrés Soriano, aporta más datos sobre  los antecedentes de tan curiosa costumbre, posteriormente recuperada en Burjassot desde 1943 hasta 1972:

“...Por citar unos ejemplos, en mayo de 1885, con motivo de la proclamación canónica de la Virgen de los Desamparados como Patrona de Valencia, el ayuntamiento de la ciudad organizó el bautizo y apadrinamiento de una niña….tampoco hay que olvidar que en la capital, cada 22 de enero, todavía se organiza el bautizo de un niño de forma festiva”. 〈Enrique Javier Andrés Soriano “El Bautizo”, Libro de fiestas de San Miguel y la Virgen de la Cabeza de Burjassot (Septiembre 2000)〉.

Captura de pantalla (390)

Fotografía: ABC (Madrid) 17/1/1917

Pérez Puche cronista oficial de la ciudad de Valencia, relata: “…el Mercado y el Ateneo Mercantil, unidos firmemente, se proponían apadrinar al niño más pobre que naciera en el ya cercano 1º de enero de 1917. Para ello, se prometió un bautizo de lujo y una dotación de 500 pesetas en una cartilla de ahorros. Sin embargo, la Valencia obrera que pasaba estrecheces durante la Guerra Mundial ofreció a los organizadores no uno sino cuatro niños rematadamente pobres. Así las cosas, el bautizado con cabalgata, pasacalle, guardia municipal de gala y landós, fue Juan Flor Jiménez, hijo de la portera de la plaza del Músico Gomis, número 2, que recibió las aguas bautismales en la iglesia de San Juan y San Vicente, en Isabel la Católica, pero solo tuvo 250 pesetas en su cartilla de ahorros. Los otros 50 duros fueron dedicados a obsequiar a otros tres niños necesitados, uno de ellos también nacido en una portería… del Ensanche, el nuevo barrio valenciano”. [Francisco Pérez Puche (Cronista oficial de la ciudad de Valencia). 〈“Bautizo de un niño pobre” del 30/12/2016 en la revista ECONOMÍA 3〉.

Y el mismo día del nacimiento de nuestro Vicente María Francisco Agulló Fambuena, 27 de mayo de 1917, el diario “El Mercantil Valenciano” en su sección de noticias locales y regionales nos informa:

“El bautizo de la Fiesta de los Niños de la calle San Vicente recorrerá la carrera siguiente: San Vicente, Reina, Campaneros, Miguelete, Constitución, Caballeros, Serranos, Roteros, Baja, Tros-Alt, Moro Zeit, Santa Teresa, Pie de la Cruz, Jabonería Nueva y Pertusa”.

Javier Martínez Santamaría

Associació Cultural Templers de Burjassot©

(2ª parte)

Bibliografía:

¹ Pérez, V. G. (2003). Natalidad y mortalidad de la población valenciana (1858-1960). Cuadernos de geografía, (73), 277-302.

² Pérez Puchal, P. (1981). La dinámica histórica del área metropolitana de Valencia (A manera de conclusiones). p 96.

³ Tabanera García, N. (2003). Emigración y exilio: la experiencia migratoria valenciana en los siglos XIX y XX. p 139.

⁴ Romero, J. (1983). Propiedad agraria y sociedad rural en la España mediterránea: los casos valenciano y castellano en los siglos XIX y XX. p 159

⁵ Molas i Ribalta, P. (1974). Valencia i la Junta del Comerç.

⁶ “Almanak Mercantíl ó guía de comerciantes”, editado por la Vda de Joaquín Ibarra (Madrid)  1799, 1800, 1801 y 1802.

⁷ “Mercurio de España”. Imprenta Real. Madrid, junio de 1799.

⁸ Archivo del Real Colegio de Corpus Christi de Valencia.  Signatura 3971, folio 126-130.

http://www.arxparrvalencia.org/ Asiento 154 del Libro de Difuntos (QL 1831-1836), folio 274r de la parroquia de San Miguel de Burjassot.

¹⁰ “La Época (Madrid)”,  28/6/1890. http://bivaldi.gva.es/es/consulta/resultados_ocr.cmd?tipo=elem&buscar_cabecera=Buscar&id=7879&tipoResultados=BIB&posicion=1&forma=ficha

¹¹ “Gaceta de los caminos de hierro”, 5/8/1860.

¹² “El Pabellón Nacional”, 15/1/1876.

¹³ http://hdl.handle.net/10251/25179

¹⁴ BETNO C.01/nº 12.

¹⁵ López Laguarda, Juan José. Del Burjasot de antaño (Apuntes para el Folk-clore local). Valencia, 1952.

¹⁶ Riegos del Rio Guadalaviar. Canal Real de Moncada. Ordenanzas para el buen gobierno y conservación de dicha acequia. (1915). p 7.

¹⁷Árbol genealógico de la Familia Muñoz. Francisco Andrés Estellés.

¹⁸ Boletín Oficial Eclesiástico del Obispado de Vich, Año 62, nº 1708, 24/10/1916. Archiu Diocesà de Vic.

¹⁹ “La Correspondencia  de Valencia”, 13/10/1916.

²⁰ Muy Ilustre, Virtuoso, Magnífico y Leal, Capitulo de Caballeros Jarados. San Vicente Ferrer, Boletín nº 1, (2004). p 32