Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

A ti, Bichito. Lo iluminas todo…

  Texto completo incluyendo lo no publicado en el libro “101 relatos de la publicidad antigua (Valencia en la memoria). Editorial Vinatea (2018)” con fotografías y audios originales.

  Mistingett –Jaqueline Bourgeois-, “la mujer de las piernas divinas”, estaba sentada en su palco del Teatro Olympia de París. Con su voz cascada y encanto hampón, era la reina de cabaret parisino a mediados de la década de los años 20, preparaba un nuevo espectáculo en el Moulin Rouge; su amigo Jacques Charles era el director del teatro. Esa noche de otoño de 1925 debutaba Mercedes Serós, cupletista española; acontecimiento que despertó un gran revuelo en el mundo artístico parisino. En su debut, uno de los números más destacados y de mayor éxito, fue una escena vestida con el traje regional valenciano, cantando la marcha-pasodoble, “Valencia”, del maestro Padilla –José Padilla Sánchez- con letra del afamado libretista Pepe Prada –José Andrés de la Prada-. Merceditas, como la llamaban sus amigos ¡¡lo bordó!!

  Mercedes Serós; rival de Raquel Meller a la que ésta odiaba, al punto de que la llamaba “Mierdecita” Serós, con su acostumbrado orgullo y mala educación, le había pedido meses atrás una canción al maestro Padilla para su debut en el teatro Olympia de París, el maestro en principio declinó la petición por exceso de trabajo; ya era un compositor afamado, pero al fin acepto. Tanto Padilla como Prada decidieron invertir el menor tiempo posible en la petición de la Serós. El maestro le pidió a Prada cambiar la letra de la segunda parte del primer número musical de su zarzuela “La bien amada” (Es una de las mejores zarzuelas ambientadas en el Reino de Valencia, tanto por la perfecta representación de las costumbres valencianas, como por la belleza de la música, adornada con pinceladas de música popular valenciana, incluyendo algunos fragmentos de tabalet y dolçaina); el coro de hilanderas y pescadores: “Te quiero porque tienes en los ojos la mirada traicionera…”; estrenada en el Teatro Tívoli de Barcelona el 15 de octubre de 1924, cosechando un rotundo fracaso. Para no tener que arreglar la partitura del coro, buscaron una palabra de tres sílabas, al igual que Te-quie-ro; como la trama se desarrollaba en Valencia y Va-len-cia también tiene tres sílabas, solo había que adaptar un texto lleno de tópicos, muy folclórico y alegre, comprensible para el pueblo llano, donde pudiera verse identificado en sus anhelos más primarios. Así nació el pasodoble “Valencia”; en la jerga musical se le llama componer “a monstruo”.

  La Mistingett quedo impresionada ante la frescura de la música, lo pegadizo de la melodía y la interpretación de la Serós, al llegar a casa llamó a su amigo y empresario Francis Salabert, propietario del Moulin Rouge, que lo había reabierto en 1921, y le rogó incorporar el pasodoble “Valencia” a su nuevo espectáculo. Quedaron a la mañana siguiente en el despacho de Salabert.

  A las diez de la mañana, Mistingett, Jacques Charles y Francis Salabert, estaban sentados alrededor de una mesa caótica, en un despacho húmedo con un solo ventanuco al exterior, humo de tabaco por todos los rincones y las paredes empapeladas de carteles publicitarios del Moulin Rouge. La divina –Mistingett-, con su voz rota en tono imperativo exigió al empresario incorporar “Valencia” a su próximo estreno; Salabert curtido en la lidia de todo tipo de divas, señaló los inconvenientes de tal exigencia. Jacques Charles, que había permanecido totalmente mudo, interrumpió la pugna entre la cabaretera y el empresario; hombre de pocas palabras, ante un gesto de él ambos se callaron:

  Lo primero es adaptar “Valencia” al francés; lo segundo….Francis, te pones en contacto con José Padilla…está ahora viviendo en París, exploras sus pretensiones y sí puedes, llegas a un acuerdo… y tercero…; llamas al crápula de Lucien Boyer…mejor, telefonea al café-restaurante Coquet 80 o al cabaret el Gato Negro, ambos en el Boulevar de Clichy en Montmartre, seguro que ésta con sus amigos goguettiers (Miembro de una reunión de no más de 20 personas para pasar un buen rato, en realidad para beber y comer, base de las sociedades festivas y carnavalescas de Francia y Bélgica, muy extendida a finales del siglo XIX y principios del XX) de la sociedad del Cornet (cucurucho); esa banda de artistas, bohemios, bufones y vividores que se reúnen para comer y beber…, si está en condiciones que se ponga en contacto conmigo… y escribiremos la versión francesa.

  Quince días después, Francis Salabert, envió un “correveidile” de su confianza al teatro Olympia con una misiva para Jacques Charles, en la que decía que el acuerdo con el maestro Padilla estaba cerrado y era urgente el texto en francés para que Jaqueline pudiera estrenar su nuevo número a principios de diciembre; había logrado hablar con Lucien Boyer y en principio aceptaba su participación, pero aún no se había presentado en su despacho. Esperando la respuesta de Jacques, Lucien apareció en la puerta; de aspecto un tanto histriónico, algo desaliñado, con un poco de sobrepeso y una mente muy lúcida, dijo: ¿Qué quieres? con voz ronca por dormir poco o nada. Francis pensaba al verle, como un hombre así podía ser un cantante excepcional y un compositor genial, brevemente Salabert le puso al corriente de todo. Lucien solo preguntó:

  ¿Cuál es mi porcentaje? Tras la respuesta del empresario, respondió, Hecho…hablaré con Charles.

  Las peleas entre Jacques Charles y Lucien Boyer fueron constantes y sonoras, conocidas en todo París, al cabo de una semana terminaron su trabajo. A principios de diciembre se reunieron Bourgeois, Salabert, Padilla, Charles y Boyer en “Le Dome”; uno de los cafés de moda en Montparnasse, para celebrar el acuerdo entre todas las partes y el registro a nivel mundial del pasodoble, en la oficina parisina de la Association Littéraire et Artistique Internationale. Alrededor de la medianoche, tras unas horas de parloteo, café y alcohol se trasladaron en un taxi abarrotado y muy alegre a casa de Gertrude Stein.

  Leo los recibió; era la compañera sentimental de la escritora estadounidense Gertrude Stein. En su casa del 27 Rue de Fleurus se celebraba una de las más famosas tertulias artísticas de París, Gertrude les presento a míster Charles Gullivers dueño del club londinense “Palladium Pleasures” (La primera actuación de The Beatles en Londres (1963) fue en el Palladium Pleasures y a día de hoy sigue a pleno rendimiento), estaba en París visitando teatros y cabarets preparando la nueva temporada. La tertulia fue muy animada, con canciones, música de piano, y poesía protagonizados por algunos tertulianos, entre ellos Mistingett y Lucien Boyer. Francis Salabert invitó a míster Gullivers al estreno del nuevo espectáculo de la Mistingett, el próximo jueves 10 de diciembre de 1925 en el Moulin Rouge.

  La mitad de la alta sociedad parisina se quedó sin entrada, el número del pasodoble “Valencia” fue un rotundo éxito. Mistingett lo tuvo que repetir por tres veces y la ovación duró más de cinco minutos, el escenerio se llenó de pétalos que caían del techo y la sala se perfumó de azahar. Gullivers recostado en su asiento decidió incorporarlo a su nueva revista y la actriz adecuada era la australiana Toots Pounds -Dorice Sophie Mary Pounds – y su hermana Lorna. También se representó en los teatros: Theatre de l’Avenue, el Champs Elysées o la Gaité Lyrique.

  En las primeras semanas se vendieron medio millón de discos de pizarra (el gramófono acababa de aparecer) y las calles de París se llenaron de puestos con naranjas, pues en la versión francesa se hablaba del «País de las naranjas». En un año se vendieron 22 millones de discos y proporcionó al maestro Padilla 25 millones de francos.

  A finales de la navidad de 1925, en su casa londinense, Gullivers junto con su productor Harry Day y el coreógrafo Charles Henry ultimaron los detalles de la nueva revista “El jardín de flores” donde iban a incluir “Valencia”; el arreglista Eric Valentine se encargó de la versión en inglés, que tituló: “Bien amada Valencia” y al mismo tiempo hizo los arreglos para el ukelele, instrumento que dominaba a la perfección Lorna. Su estreno fue la noche del 24 de febrero de 1926, cosechando un rotundo éxito.

  Gullivers solía publicar en colaboración con el impresor B. Feldman & Cº, una revistilla con parte de las partituras de sus revistas. La portada en la edición de 1926, era la fotografía de Toots Pounds y su hermana Lorna bajo el título, “Valencia”, al precio de dos peniques. También encargó al compositor estadounidense Clifford Gray la versión americana. El pasodoble “Valencia” fue una de las canciones de más éxito a lo largo de 1926 en EEUU. Estando entre las quince primeras durante once semanas, e incluida en el repertorio de numerosos artistas como Carlos Gardel, con una versión muy tópica o Raquel Meller…

  El pasodoble viajó de la capital francesa a Roma, Viena, Tokio y hasta Nueva York. En esta última formó parte del espectáculo de Broadway “The Great Temptations – Grandes Tentaciones” (1926), revista de dos actos en el Teatro Winter Garden, dirigida por los hermanos Lee y Sam Shubert, siendo un éxito de público y crítica, estando en cartel de mayo a noviembre de 1926. Al estreno acudió el magnate Marcus Loew, cofundador de la Metro Goldwin Mayer, quedó tan impresionado por la escena donde se cantaba “Valencia” que decidió la construcción de dos salas cinematográficas con inspiración española, una en Nueva York y la otra en Baltimore a las que llamó, en homenaje al pasodoble: “Valencia“. (Actualmente la sala neoyorquina es una de las llamadas “cinco maravillas de Nueva York”).

  Los teatros neoyorkinos a imitación de los londinenses, publicaban en un folletín el cartel anunciador y la partitura de las canciones representadas. En el caso de Valencia se incluyo la letra en inglés y francés junto con partituras para piano y ukelele. En la contraportada añadieron unas instrucciones con ilustraciones fotográficas (presentadas por el Sr. y la Sra. Duryea) para bailar Valencia en el salón de baile preferido de la alta sociedad, llamado New Ballroom Dance, bajo la dirección de Oscar Duryea, Autoridad Americana de Danzas Modernas, The Ballroom, Hotel des Artistes, One West 67th Street, Nueva York. Editado por Harms el 9 de enero de 1926 en EE.UU.

  La década de los años 20 fue la época del jazz y de las grandes orquestas, como de la de Paul Whiteman, apodado el “Rey del Jazz”, en 1926 llegó a colocar en las listas de éxitos  de EEUU títulos como Valencia y In A Little Spanish Town (En un Pueblecito Español).

Lista de Éxitos del año 1926 en EEUU.

  1. When The Red, Red Robin Comes Bob-Bob-Bobbin’ Along – Al Jolson
  2. Always – George Olson or Vincent Lopez
  3. Baby Face – Jan Garber
  4. The Prisoner’s Song – Vernon Dalhart
  5. Bye Bye Blackbird – Gene Austin
  6. Five Foot Two, Eyes of Blue – Gene Austin
  7. Muskrat Ramble – Louis Armstrong
  8. I’m Sitting On Top Of The World – Al Jolson
  9. Sleepy Time Gal – Ben Bernie
  10. The Birth of the Blues – Paul Whiteman, Band
  11. Do, Do, Do – Gertrude Lawrence
  12. Black Bottom – Johnny Hamp’s Kentucky Serenaders
  13. Who? – George Olson
  14. Valencia – Paul Whiteman, Band
  15. Gimme A Lil’ Kiss, Will Ya, Huh? – Whispering Jack Smaith
  16. Breezin’ Along With The Breeze – Johnny Marvi

    La voz de Paul Whiteman acompasaba a su orquesta, cantaba a una tierra lejana, desconocida e idílica, llena de flores de luz y del color. La radio hacía vibrar las paredes del pequeño apartamento de la calle Barnes nº10, al norte de la Universidad de Brown. El escritor norteamericano H. P. Lovecraft había regresado el 17 de abril de 1926 a su ciudad natal, Providence (Rhode Island). Sentado ante una mesa pequeña de pino con pulimento añejo, fijo su atención en un mazo de papel virgen colocado exactamente  en el centro. No sabía por qué esa canción que había escuchado tantas veces evocaba su infancia; la mansión victoriana de su abuelo, el importante industrial Whipple Van Buren Phillips, su gran biblioteca y el empeño casi enfermizo por leer sus volúmenes. Todo acabó en desastre… la ruina económica familiar, el amor-odio hacía su madre y ese estado entre melancólico y depresivo compañero de su vida.

  El invierno no quería marcharse y la primavera le susurraba al oído “tu tiempo pasó”… seguía sonando la canción que tanto le gustaba y había escuchado innumerables veces.  El sol poco a poco fue iluminando el papel como si fuera el foco personalizado de una diva en plena representación, aunque la sensación que lo arrollaba era como una corriente de aire frio. Apretó la pluma entre sus dedos y empezó a escribir, ignorando el inicio y el final de su obra, a medida que la pluma ensuciaba el papel fue consciente de cuanto le había influenciado la música del maestro Padilla, hasta el punto de crear a la mujer barbuda, señorita Herrero y al aterrador doctor Muñoz, protagonista de “Aire Frio“.

  “Al parecer, el doctor Muñoz no desdeñaba los conjuros de los medievalistas, pues creía que aquellas fórmulas crípticas contenían raros estímulos psicológicos que bien podrían tener efectos indecibles sobre la sustancia de un sistema nervioso en el que ya no se dieran pulsaciones orgánicas. Me impresionó grandemente lo que me contó del anciano doctor Torres, de Valencia, con quien realizó sus primeros experimentos y que le atendió a él en el curso de la grave enfermedad que padeció 18 años atrás, y de la que procedían sus actuales trastornos, al poco tiempo de salvar a su colega…” (Aire frío -Howard Phillips Lovecraft- pág 5. Fue escrito en marzo de 1926 y publicado en marzo de 1928 en la revista Tales of Magic and Mystery).

  “Valencia” llegó a Australia a mediados de 1926 de la mano del cantante, actor, director, productor y empresario inglés Humphrey Bishop y su compañía “Comedy and Operatic Company”, afincado en Australia desde principios de 1920. Amigo y antiguo empresario de Toots Pounds y su hermana Lorna en el His Majesty’s Theatre de Perth (Australia). Dorice Sophie Mary Pounds envió un telegrama el 25 de febrero de 1926, la mañana siguiente del estreno londinense de la revista El Jardín de las Flores, narrando a Bishop el gran éxito de la revista y el impacto causado en el público británico por el número “Valencia“. Convinieron el envío urgente del folletín con la partitura publicada por Gullivers del pasodoble “Valencia” al que los australianos llamaron Polka-Mazurca Valencia.

National Library of Australia, página 1 y 2

National Library of Australia, página 1 y 2

Mercedes Serós canta “Valencia“, versión original 1926

portada

 

«Martínez Santamaría, Fco Javier et al (2018) 101 relatos de la publicidad antigua (Valencia en la memoria). Editorial Vinatea. “Valencia es la tiera de las flores, de la luz y del…“, 225-228». ISBN: 9788494847349. 1ª Edición: octubre 2018.

 

Francisco Javier Martínez Santamaría©

Associació Cultural Templers de Burjassot®

Anuncios